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Sucesos

Comerciante huye a EE.UU. luego de ser amenazado por denunciar a pandilleros extorsionistas

Los delincuentes fueron capturados en flagrancia. Un pandillero fue sentenciado a ocho años de prisión, pero dos más fueron liberados por ser menores de edad.

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Comerciante huye a EE.UU. luego de ser amenazado por denunciar a pandilleros extorsionistas

Un comerciante de San Marcos se fue huyendo del país luego de ser amenazado por haber denunciado ante la Policía Nacional Civil (PNC) que estaba siendo extorsionado. 

De acuerdo a la denuncia interpuesta por la víctima en 2015, un pandillero que llegó a su negocio le entregó una nota de amenaza firmada por la "real pandilla 18", en la que le ordenaban llamar a un número telefónico, en caso contrario atentarían contra su vida y la de su familia.

Los sujetos le exigían la entrega de $1,000 en 24 horas en el parqueo del Centro Comercial Pericentro Apopa. Tras la denuncia, agentes y fiscales coordinaron una entrega controlada y capturaron a tres sujetos que llegaron al lugar a bordo de una mototaxi para recoger el dinero.

Uno de los pandilleros, identificado como Julio Santos Torres, fue enviado al penal de Quezaltepeque, mientras que otros dos fueron procesados en libertad  por tratarse de menores de edad.

Los adolescentes extorsionistas, de 15 y 16 años, llevaban consigo el paquete de dinero que minutos antes les había entregado el agente encubierto.

"Los parámetros que toma el consejo consultivo es que si el menor vive con sus padres, estudia o trabaja, les dan libertad asistida", explicó al respecto el fiscal del caso.

Una vez libres, los dos menores buscaron al comerciante y lo amenazaron por haber interpuesto la denuncia, por lo que la víctima y su familia huyeron  hacia los Estados Unidos de manera ilegal.

Este jueves, la jueza del juzgado Cuarto de Sentencia de San Salvador condenó a Santos Torres a ocho años de prisión, luego de ser encontrado culpable por el delito de extorsión agravada en grado de tentativa. El ministerio público había solicitado una pena de 15 años de cárcel para el imputado; sin embargo la defensa pidió modificar la tipificación del delito ya que fue capturados en flagrancia.

Previo a que la jueza emitiera su sentencia, Santos hizo uso de su derecho a la última palabra: "que sea la voluntad de Dios", murmuró, antes de escuchar que pasaría los próximos ocho años en prisión.

Se desconoce el paradero del comerciante y su familia, quienes al huir del país dejaron abandonado su negocio y su casa ante el temor de las represalias que podrían tomar los pandilleros.

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