• Diario Digital | viernes, 09 de diciembre de 2022
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Sucesos - San Francisco Gotera

Albañil muere de forma repentina cuando reparaba el techo de una casa en Morazán

Las autoridades pensaron que se había electrocutado porque quedó en un alambre del tipo “razor”; sin embargo, no tenía quemaduras de ningún tipo informó Bomberos.

Albañil Morazán 1
La recuperación del cuerpo se realizó este viernes. Fotos cortesía.
Albañil muere de forma repentina cuando reparaba el techo de una casa en Morazán

En circunstancias extrañas murió un hombre en el techo de una vivienda cuando realizaba trabajos de albañilería en la colonia Centenario II, en San Francisco Gotera, Morazán.

La víctima fue identificada por las autoridades como Calixto Eusebio Argueta Umanzor, de 32 años, de quien se informó había sido contratado para reparar unas filtraciones de agua.

El cuerpo de Umanzor quedó enredado en un alambre del tipo “razor”, lo que llevó a pensar inicialmente a las autoridades que había recibido una descarga eléctrica; sin embargo, personal de Bomberos que participó de la recuperación del cuerpo descartó que haya fallecido por esa causa, debido a que el paso de la corriente había sido suspendido por la misma víctima y que al revisar su cuerpo no le encontraron quemaduras, como suele suceder en casos de electrocutados.

“No tenía ningún indicio de que lo había agarrado la energía, se supone que él cuando se subió a hacer los trabajos bajó los dados (térmicos) porque el ‘razor’ no tiene energía. Nosotros verificamos y todos los dados estaban abajo”, explicó a este medio el teniente de Bomberos, José Francisco Yánez.

“Según lo que vimos como que se deslizó o se mareó; estaba en el ‘razor’, pero no tenía quemaduras”, dijo.

Por la forma en cómo la víctima tenía las manos –presionando su pecho– hizo pensar a las autoridades que pudo haber tenido complicaciones de salud.

En la escena fueron encontrados materiales y herramientas de trabajo que Umanzor estaba utilizando para hacer las reparaciones, pues ya había avanzado mucho.

Yánez explicó que una descarga de 220 voltios es suficiente para matar a una persona en cuestión de un minuto, por lo que recomienda a los albañiles a tomar todas las medidas de seguridad cuando realicen este tipo de trabajos en estas circunstancias como utilizar guantes y zapatos aislantes.

Umanzor era uno de los más reconocidos albañiles de la zona, por eso lo habían contratado para que con lo ganado llevara algo de sustento a su familia.

“Era bien trabajador, lo contrataban para trabajos de albañilería para llevar el pan a su familia”, comentó uno de los conocidos.

El jefe de Bomberos dijo que una de las características de quienes mueren por descarga eléctrica es que quedan pegados a la fuente de donde proviene la corriente. En el caso de Umanzor eso no ocurrió.

El cuerpo fue llevado a Medicina Legal donde se determinarán las causas reales del deceso.

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Fotos cortesía. 

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