• Diario Digital | martes, 20 de febrero de 2024
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Sucesos - Desaparecido

Hombre con esquizofrenia desapareció cuando recolectaba botellas de plástico para ayudar al sustento de su mamá

Su madre cree que el joven se perdió tratando de recolectar más botellas y que ya no pudo encontrar el camino a casa.

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Imagen referencia.
Hombre con esquizofrenia desapareció cuando recolectaba botellas de plástico para ayudar al sustento de su mamá

Un hombre que por 15 años ha sufrido constantes convulsiones a causa de una esquizofrenia se encuentra desaparecido desde hace seis meses cuando salió a recolectar botellas plásticas en la colonia Villa Hermosa de Cuscatancingo.

Con un tono triste, Ana Francisca Díaz, de 63 años, madre de Pedro Pablo Chávez, de 30, hace memoria que su hijo ha padecido esa enfermedad desde siempre. Sin embargo, pese a ese mal Chávez siempre ha intentado ayudar a la economía de su familia, la cual recaía en la hermana mayor.

Desde la edad de los diez años Chávez se dedicó a recolectar y vender botellas plásticas para ayudar a su familia con los gastos del hogar. Cada día se rebuscaba para conseguir el material y una vez por semana lo vendía todo.  

“Él de vez en cuando me daba dos dólares, porque como las botellas bien baratas las compran no me podía dar más”, dijo Francisca.

La madre de este joven recuerda que su hijo aprendió a realizar instalaciones eléctricas. Fue gracias a un amigo que le enseñó a "arreglar luces" en Usulután que pudo trabajar en ese oficio hasta que cumplió los 17 años. Sin embargo, ya a los 18 ya no pudo continuar con el oficio. 

Francisca cuenta que su hijo también trabajó durante un tiempo en una tapicería en la que dormía durante 15 días. Al llegar a casa, le daba $10 para solventar un poco los gastos que tenían en su hogar.

Con un nudo en la garganta, La madre recuerda que su hijo dejó de estudiar cuando terminó su segundo grado, porque los compañeros de clase “le pegaban” y lo “molestaban” por las constantes convulsiones que sufría.

Un mal tratamiento 

La madre aseguró que cuando su hijo tenía siete años, y residían en Usulután, esta lo llevó a pasar consulta porque convulsionaba. La respuesta de los doctores fue que tenía  lombrices. 

“Yo lo llevé a la clínica y me dijeron que las lombrices lo estaban molestando”, aseguró la mujer que nunca imaginó que el problema planteado por el médico en realidad se trataba del primer síntoma de esquizofrenia y paranoia, mal por el cual nunca fue tratado su hijo. 

Conforme iba pasando el tiempo, Díaz comenzó a ver otros problemas en la salud de su hijo, pero las precariedades del sistema de salud evitaron que la mujer fuera alertada sobre la verdadera situación de su hijo.

La mujer señaló que de los pocos consejos médicos recibidos está el de una vecina que le recomendó darle a Chávez Vital Fuerte y Serviflora, unas pastillas que a ella le habían funcionado con su hija que tenía un problema similar.

Esta familia vivía en Usulután, pero debido a que los propietarios de la casa que ellos habitaban decidieron venderla se vieron obligados a emigrar a San Salvador, perdiendo el control médico que tenía en ese departamento.

Tras la pérdida del control que llevaba Chávez en una unidad de salud en Usulután, en la que lo trasladaban al psiquiátrico de Soyapango, su estado se iba deteriorando cada vez más, tenía ataques de ira que no podían controlar.

La desaparición 

La última vez que Francisca vio a su hijo fue cuando salía de la casa en la que viven en la colonia Villa Hermosa. La mujer cree que él no pudo encontrar el camino a casa luego de recolectar botellas.

“Él recogía botellas de plástico y quizá se fue en un bus y ya no pudo regresar a la casa”, afirmó Francisca. Sin embargo, algunos vecinos le han manifestado que lo han visto en varios puntos de Mejicanos, pero no lo han podido localizar en las zonas señaladas. 

La mujer señala que la búsqueda se ha vuelto más difícil debido a que no cuenta con fotografías de su hijo, esto debido a que en el último invierno se le mojaron las pocas imágenes que tenía de él.

Su madre describe a su hijo como un joven delgado, de estatura pequeña, moreno, con el cabello largo y rizado. Chávez fue visto por última vez con una camisa cuadriculada.

La mujer remarcó que la Policía Nacional Civil (PNC) le está ayudando a buscar a su hijo, aunque, reclama que hasta el momento no se tienen resultados positivos sobre su paradero.

“Yo fui a pasar el reporte al puesto que está aquí (cerca de su casa) y me dijeron que iban a tirar la noticia para que los buscaran”, dijo la madre desesperada.

Si usted conoce alguna información que pueda ser útil para encontrar a Pablo puede comunicarse al número 7611-6252, familiares agradecerán su apoyo.

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