• Diario Digital | viernes, 03 de julio de 2020
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Un buen ejemplo a seguir por la Presidencia

Un buen ejemplo a seguir por la Presidencia

En la nación más pequeña de Centroamérica y la que menor crecimiento económico ha tenido desde 2009, ¿quién paga la comida y demás gastos del Presidente de la República?, en El Salvador lo pagamos todos los que pagamos impuestos, además de pagarle un sueldo competitivo; pagamos por todos sus desaciertos, derroches, lujos y viajes a Cuba, todas sus fiestas y bebidas. Pero que ocurre en la nación más poderosa y rica del mundo libre, la tierra de Donald Trump.

Desde la llegada al poder en 1800 del presidente John Adams, quién llevó a su propio equipo y pagó personalmente por todo. Se ha establecido como costumbre que el Presidente de la nación, pague sus gastos personales. Ahora hay un presupuesto para pagar el mantenimiento de la casa y el gasto de personal, además de aquellas invitaciones relacionadas con tareas de Estado. 

Aunque los chefs que preparan la comida son pagados por el gobierno, el presidente debe reembolsar cada compra del supermercado, gastos de lavandería o de la farmacia que se hace para él, su esposa o sus hijos. El personal de la Casa Blanca prepara una factura detallada y envía una copia mensual al presidente y quincenal a la primera dama. En esta factura se incluyen incluso las bebidas que consumieron sus invitados. Además de esos gastos el presidente de los Estados Unidos todavía debe pagar la hipoteca de su casa y el colegio privado al que asisten sus hijos. Es decir todos sus gastos personales. Pero por vivir en la Casa Blanca es gratis el transporte, la seguridad, los cuidados médicos (locales, no viajes a tratarse en otros países) y la renta.

En El Salvador, los gastos personales de la familia presidencial; salen de una cuenta especial (fondos secretos) uno de los primeros cheques es para el pago de las comidas en casa presidencial y la residencia, ahora al no ocupar oficialmente la residencia presidencial, esta sigue manteniendo gastos muy similares a los anteriores gobiernos, sumándole los otros gastos de la residencia particular, donde con la excusa de la seguridad, se hacen fuertes erogaciones en personal, mantenimiento e infraestructura que incluye diversos dispositivos de monitoreo.

Los secretos viajes presidenciales en aviones, algunas veces jets de lujo para ir a chequeos médicos en Cuba, son pagados por los impuestos de todos nosotros.

Dijeron que en éste gobierno no habría más caravanas de la muerte, como las utilizadas por el “innombrable” (término utilizado por un prestigioso siquiatra salvadoreño para referirse al ex presidente), pero siguen ocurriendo; cuando éstas en días feriados y de madrugada, atropellaron a una persona en la zona del puerto de la Libertad. Se niega aún CAPRES a revelar la información y la FGR ha guardado silencio.

El nepotismo y el favoritismo para los aliados del fmln, es abrumador y notorio. Las licitaciones son ganadas sin competencia y otras son compras directas, con dudosos procedimientos, a las empresas de publicidad y otras de miembros y amigos del partido FMLN. Eso lo podemos ver de acuerdo a publicaciones de los medios impresos. http://www.elsalvador.com/articulo/nacional/ministro-duarte-obermet-gano-licitacion-publicidad-porque-gano-98393  http://www.laprensagrafica.com/2016/05/29/chicas-justifica-los-contratos-entre-estado-y-empresa-de-bukele  http://mediolleno.com.sv/noticias/el-nepotismo-sigue-en-el-gobierno-de-sanchez-ceren 

Señor Sanchez Cerén, porqué no comienza ud. pagando sus gastos y los de su familia, en lugar de cargarlos a nuestra empobrecida nación por su causa.

La lista es larga, pero también es importante hacer ver qué por un mínimo de responsabilidad, legalidad y decencia, estas cosas no deberían ocurrir. Siendo lo más reprochable los intentos de tergiversar, ocultar y negar la información, haciendo usos de trillados recursos, para vergüenza de los funcionarios.

Reducir los salarios de 14 ministros y otros funcionarios, no va a representar ahorro real ni suficiente; pero evitar el derroche en propaganda, arreglos florales, comilonas y chupas con funcionarios y amigos: sobre todo con la salida de los más de 50 mil activistas políticos que ud. y el gobierno anterior han incorporado al gasto público, si representaría un ahorro de al menos dos mil millones de dólares anuales.