• Diario Digital | viernes, 24 de enero de 2020
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2019 para incrédulos

2019 para incrédulos

2019 será un parteaguas histórico en El Salvador. Cuando historiadores estudien el primer tercio del siglo XXI dentro de un siglo, que es cuando ya se tiene mejor objetivización de todo lo sucedido en nuestros días, no podrán menos que señalar el fin de la dicotomía histórica que arrastramos desde la independencia de España en 1821.

Ha devenido nuestra patria en el falso dilema que nos mantuvo en guerras internas por casi 170 años. Los odios de monárquicos e independentistas; liberales y conservadores; capitalistas versus comunistas; derecha e izquierda dejaron un atraso cultural, económico, educativo, social y humano que cuando se hagan los cálculos monetarios de esa testarudez nacional de no avanzar por la patria y sí por intereses familiares, de grupo o sectoriales las futuras generaciones entenderán que quizá nunca fuimos pobres sino más bien unos simples ignorantes. Somos un país de la periferia y no del núcleo por decisión propia.

El 3F de 2019 será la fecha oficial del fin de esa hegemonía enferma de tener que definirse en uno de los bandos históricos que lastró a El Salvador. ARENA y el FMLN bisnietos del pecado original concebido durante la separación española han agotado este año su discurso político. Toca ahora a la población volverse ciudadanos empoderados y únicos responsables de la clase política que nos gobierna. El 3F es el evento del año.

II

El protagonista de 2019 es el Movimiento Nuevas Ideas. Desde luego tal como lo propone Antonio Gramsci: vive El Salvador en este momento particular la circunstancia de que el viejo mundo muere y el nuevo tarda en aparecer. Monstruos intermedios incluidos. De allí la confusión de la vieja política de colarse en el partido Nuevas Ideas para traer las malas costumbres de la vieja política que podemos notar a nivel nacional al pretender usar a NI como su tabla de salvación. El reto estará en identificar a los mismos de siempre que lleguen envueltos de novedad.

Igualmente mientras no surja un nuevo ó resurja ARENA como antagónico del Movimiento el poder del partido Nuevas Ideas será indiscutible, pesar de los errores que se cometan. Ahora bien, si pasados los años termina predominando el ADN ancestral de la antigua tradición política nacional la factura electoral con riesgo de convertirse en derrota política hundiendo a Nuevas Ideas en una crisis interna al mejor estilo de ARENA o el FMLN será inevitable.

El poder es como el Centauro: mitad coerción mitad legitimidad. El reto del Movimiento es ser un racimo de uvas (debido a su horizontalidad) o como tataranieto de la vieja forma de hacer política sumergirse en una balcanización si optan por manejar al partido como tradicionalmente se ha venido haciendo desde 1821. Imponer dirigencias o candidatos funciona a corto pero a largo plazo es el lupus político de los partidos.

III

La tecnología hizo estragos en las estrategias electorales de los dos partidos tradicionales salvadoreños. Herederos del cinismo, la violencia y la puñalada trapera no comprendieron que las redes sociales definirían el resultado electoral de 2019, torpemente se escudaron en explicaciones llamando troles a seguidores; acusar de ausencia de estructura partidaria a nivel nacional al adversario y, desprestigiar encuestas que siempre colocaron ganador a Nayib Bukele.

La tecnología como herramienta electoral llegó para quedarse por eso es el legado de 2019. En la actualidad (según estudio de la UCA) el electorado se entera «y decide su voto» en un 45% a través del social media y un 40% vía televisión. Así un 85% del votante cree en esto para conocer a su clase política. «Benditas redes sociales» expreso Manuel López Obrador para explicar su victoria electoral pesar del «PRIAN». Pero no se trata de pauta solamente, se trata también de contenido. Las redes sociales exigen decir la verdad o, exponerse a quedar evidenciado como demagogo y esa característica es debido a que por estos lares –la verdad- es una verdadera revolución.

Corolario:

¿Está preparada nuestra clase político-dirigencial para el porvenir? El futuro es femenino. Esto presagia un cambio cultural importante. La unilateralidad liderada por EE.UU. cede paso a la tripolaridad compartida con China y Rusia, esto hará una transformación geo-política nueva. La crisis de fe actual dará paso a una religión mundial nueva: la ecología. Pataleen o griten grupos ultra conservadores-religiosos la ampliación de Derechos Humanos avanzará y al final de este siglo serán estudiados como los nazis y fascistas del siglo XXI.

Este cambio será posible a la llegada del 6G de la mano de los chinos. Provocando un cambio fundamental en la manera en que nos comunicaremos. Estamos pasando del clásico de boca en boca al mundo en boca y esto limpiará a nuestros países de políticos o dirigentes corruptos, doble moralistas, evasores o elusores de impuestos, estafadores y manipulares de las masas.

Y todo llegará tan rápido, dentro de 80 años. Al final del siglo. No importa si lo vemos, importa saberlo.

Feliz 2020 a [email protected]