• Diario Digital | lunes, 22 de julio de 2024
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Denle mayoría legislativa a las pandillas y la renta se llamará tributo

Denle mayoría legislativa a las pandillas y la renta se llamará tributo

Los salvadoreños no desean que ARENA o el FMLN desaparezcan. Ingenuamente mantienen la esperanza de que estos partidos se transformaran buenos. Por eso pesar de los desaciertos, inconformidades y decepciones de la izquierda, la derecha no supera las preferencias electorales más allá como para regresar al ejecutivo. Pero tampoco le sucede la debacle del PCN o PDC luego de ser gobierno.

Dentro del imaginario cultural salvadoreño acontece con la elite política igual que con la selección nacional: si juega mal o amaña resultados dejan de asistir a los partidos, pero nunca dejan de apoyarla y, si de repente comienza a ganar, el estadio rebalsa de hinchas dispuestos incluso a no dejar dormir a las otras selecciones con tal de rozar el sueño del mundial… siempre, cada cuatro años. Y nunca vamos.

En El Salvador, la dialéctica del amo (políticos) y esclavo (pueblo) la ha interiorizado tanto el ciudadano que los dirigentes conocedores de esa realidad juegan con los valores más sensibles de la sociedad con el único objetivo de conseguir votos.

Todo sirve, la iglesia, Dios, fe. El deporte, equipos, jugadores, atletas. Ong’s y, finalmente la ley. Denle la mayoría en la Asamblea Legislativa a las pandillas y la renta se llamará: tributo para la incorporación de los excluidos al sistema de los exclusores.

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Una de las necesidades de robar de los partidos es para la financiación de la estructura y proselitismo. Un político no desea gastar de su bolsillo para la campaña. Por eso es menester entender que eso de que la campaña la paga el candidato es solo para estúpidos.

Los donantes ignoran que las fuentes de financiamiento que ya provee el Estado serian suficientes para hacer una campaña decente. Pero nunca se es lo suficientemente rico y tampoco un político jamás tendrá los recursos suficientes para una campaña. De allí que la ley de partidos políticos asigna un «escalafón» trienal y quinquenal en consideración con la inflación que haya determinado el BCR.

Contrario a los argumentos de crisis fiscal del Estado que se esgrime contra el aumento de ley para los empleados del MINSAL el TSE ya incluyó en su presupuesto el igual aumento de ley a la deuda política de los partidos para 2018.

¿Por qué ningún partido promueve una reforma a la ley para que ese aumento se suspenda debido a la crisis fiscal que atraviesa el gobierno? Porque eso cerraría una fuente de financiamiento estratégica a la clase política y reduciría los ingresos totales y los remantes que suelen quedarles luego de cada campaña.

Resulta que ahora sabemos que cuando Gloria Salguero Gros eliminó la partida secreta de la Asamblea Legislativa resultó ser un trueque de nombre en los fondos discrecionales que suman 24 millones de dólares que la Comisión de Hacienda hoy reparte sin controles técnicos e independientes entre organizaciones como mínimo «afortunadas» y como máximo afines a los partidos políticos para que cumplan con objetivos ¿políticos?

¿Qué se desprende de la nota periodística publicada por El Faro.net sobre la ONG de la esposa del presidente de la Asamblea Legislativa donde nos despachamos recibió medio millón de dólares de parte de ese órgano?

Además de que se violó el reglamento interno referente al conflicto de intereses por parte de la Comisión de Hacienda; se evitaron las fiscalizaciones a las que está sometido todo el erario; evidenció la componenda entre el FMLN y GANA en nombre de la gobernabilidad se puede presumir al no haber informe del trabajo de APDEMES en los municipios del departamento de San Salvador que el dinero fue desviado o bien para enriquecimiento ilícito de algunas personas o para la campaña electoral del diputado Guillermo Gallegos. Simple.

Corolario:

La clase política no solo nos miente sino que además nos roba y, nadie hace o hará nada porque el salvadoreño promedio es igual de sinvergüenza que los políticos. Incluso una mujer, académica, respetada como la doctora Maria Isabel Rodríguez recibió sobre sueldos que podemos presumir al no estar incluidos en el presupuesto general de la nación proviene de alguna partida secreta u hoyos presupuestarios supuestamente declarados inconstitucionales por la Sala de lo Constitucional.

No hay justificación ética o legitima a recibir lo que la doctora Rodríguez aun contra su «voluntad» y el ex fiscal Martínez recibieron.

Lo irónico de esta burla es que la venerable ex ministra de salud se ríe y sale a tomar té luego de declarar su inconformidad cuando recibió de a saber donde un dinero extra por el cual firmó recibos y, el ex fiscal puede estar en su casa disfrutando de todas las ganancias económicas que obtuvo al pasar por la FGR.

Lo que todos estos funcionarios deben hacer es lo que hizo el ex presidente Napoleón Duarte cuando se descubrió que desvió fondos de CAPRES hacia su fundación y devolvió el medio millón de colones. 

Aquello que se popularizó como el cheque de la vergüenza continua pasando frente a nuestras narices y desafortunadamente lo que se sabe es lo menos peor ya que la gran basura seguirá bajo las alfombras de las elites mientras el pueblo se mira unos a otros y ríe, ríe, ríe.