• Diario Digital | martes, 12 de noviembre de 2019
  • Actualizado 07:46

El Diablo siempre entra por los bolsillos (A propósito del día del periodista)

El Diablo siempre entra por los bolsillos (A propósito del día del periodista)

La frase ¡cómo no! Es del Papa Francisco. Dirigida hacia sacerdotes que piensan en hacer dinero solamente en particular aquellos que canalizan alguna pasión personal a la acumulación de riquezas aunque estas terminen en ayudas humanitarias.

Lo importante no es en sí el fin para el que sirven que puede ser, no se discute piadoso, sino porque en su construcción se ven necesitadas del pecado para lograrse.

Francisco estaba inspirado en la parábola del joven rico que busca a Jesús para preguntarle que podía hacer para obtener «vida eterna». El rabí le dijo que además de cumplir los 10 mandamientos debía vender todo y repartirlo entre los pobres. El joven se fue triste, porque tenía muchas riquezas.

2

Semanas atrás TV8 fue centro de controversia en nombre de la libertad de expresión. Este canal pertenece a Agape. Esta ONG que con el tiempo ha devenido en una rara avis empresa-obra de Dios -lo cual no está mal ni bien, es así- adquirió ese canal igualmente por intereses creados y anti éticos.

Lo que nunca se dijo y se ocultó en este debate contra la libertad de expresión en perjuicio de Rafael Domínguez,  un comunicador con una línea editorial conocida, es que la concesión del GOES a Agape fue una privatización amañada de finales de la década de los 90`s para favorecer a TCS eliminándole la competencia comercial del VHF.

Así es como terminó TV8 concesionado por el gobierno de Armando Calderón Sol a la obra del padre Flavian Mucci el cual fue apoyado por TCS para poder construir sus estudios y equipo técnico.

Ya suficiente en esos años tenía TCS ahogando por medio de un bloqueo de anunciantes a TV12 como para que por una prosaica ocurrencia de tomarse en serio esa propaganda arenera del libre mercado el superintendente de telecomunicaciones pusiera a la venta una señal tan estratégica como canal 8 y, lo peor, que pudiera alguien comprarla y terminar haciéndoles competencia.

Esto siempre fue así desde que Maximiliano Hernández Martínez, el dictador, concesionó la primera frecuencia de radio a un amigo suyo y cuyo único merito era ser un visceral anticomunista. ¿Por qué habría de cambiar ahora?

Las consecuencias fueron ejemplares: el presidente destituyó al superintendente y en TV8 se volvió palabra de Dios que no debía comercializarse para no entrar en competencia con TCS también con la sutil advertencia visto el follón que se armó: solo debía dedicarse a Dios.

http://jurisprudencia.gob.sv/DocumentosBoveda/D/1/1990-1999/1997/12/89291.PDF

3

Y volvimos a ser el pais de Jauja. Hasta ahora que el periodista Rafael Domínguez rasgándose sus vestiduras denuncia diciendo y no diciendo censura por parte del GOES hacia su programa.

¿Qué no debemos olvidar en ese debate? Que en su génesis TV8 tiene la condicionante de ser un peón al servicio claro de TCS en el ajedrez de las comunicaciones salvadoreñas, por lo tanto un medio que nace con los pies hinchados y aceptó no hablar de política y no comercializar el canal cuando gobernó ARENA ¿por qué tendría que dejársele de asignar un nuevo rol ahora que gobierna el FMLN?

El aparato vaticano que tiene su particular ataque a la libertad de expresión con el Index Expurgatorius posee además como uno de sus pilares dogmaticos el dualismo helénico: este que les permite consensuar con ARENA alinearse con sus políticas contra el aborto, condón, educación sexual y derechos LGBTI a cambio de no canonizar a Romero y de igual canonizarlo si el FMLN aparca su discurso en estos mismos temas.

Visto lo visto Agape opera bajo la lógica aludida en Mateo 19:16-30, le interesa quién gobierne y posee simpatías políticas, desde luego compite en el mercado y, como tal es proveedor del GOES en distintas áreas. Esto la llevará a hacer lobby con el poder político y económico.

ASI acaba de entregarle un premio por haber contribuido al desarrollo económico y social del país. Es pues, un negocio en función social –si se quiere- pero negocio.

Corolario:     

Por su influencia mediática y uso de la comunicación de manera ética o no, es oportuno citar las celebraciones de la iglesia católica latinoamericana estos meses atrás: la renuncia del Cardenal Norberto Rivera y el nombramiento de Gregorio Rosa como Cardenal.

El primero un anticomunista que pretendía que los ricos encontrados con Cristo hicieran todo el bien a los pobres inspirados en el modelo de Marcial Maciel, que fue quien junto a TELEVISA lo encumbraron como príncipe de la iglesia.

Enemigo de la teología de la liberación acumuló un poder mediático y económico lo que paradójicamente le permitió proteger a un importante número de sacerdotes pederastas, destacando el escandaloso caso del cura de Cuacnopalan, Puebla, Nicolás Aguilar.

El segundo, pobre y seguidor de Romero. Encumbrado por su servicio a sus iguales pobres de El Salvador y silenciado desde los grandes medios salvadoreños por «comunista».

Que hayan callado a Domínguez en TV8 no es tan distinto como cuando dejaron de publicar mis artículos críticos contra Mauricio Funes en La Página ó que por el simple hecho de comprar pauta publicitaria en un medio el alcalde de mi pueblo crea que tenga derecho a callar la línea editorial de ese medio y, el medio se deje para no morir.

El punto está en no rendirse ante esas circunstancias, estar por encima de ellas, seguir diciendo, escribiendo, creando opinión desde donde estemos.

Esa será nuestra redención. La única que me interesa.