• Diario Digital | miércoles, 11 de diciembre de 2019
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¿Perderá el FMLN la alcaldía migueleña?

¿Perderá el FMLN la alcaldía migueleña?

Desde que el añil dejó de ser importante para la economía de la naciente república salvadoreña también San Miguel dejaría de serlo para la elite política sansalvadoreña. El tren, por citar un gráfico ejemplo, que para la nación era símbolo del progreso ya en el siglo 19, llegaría al oriente del pais, tarde: 1929. 

Las familias herederas de este nuevo impulso económico que trajo IRCA serian las que introducirían la energía eléctrica, sistema de buses, restaurantes, fiestas locales, teatros, equipos de futbol, espacios urbanos, fabricas. Interesadas tanto en el desarrollo local como en el crecimiento comenzaron grandes obras que son las que aún son orgullo de los migueleños. 

La guerra civil de 1980-1992 rompería el estilo clasista de la ciudad cuando inició la migración de familias migueleñas cultas hacia la capital dejando en manos de nuevos ricos, familiares de campesinos inmigrantes hacia EE.UU., refugiados de la guerra, acomodados rurales y finalmente narco-capitales las riendas de la ciudad condenándose la zona oriental a ser un ejemplo de lo que suele llamarse en sociología «el pais profundo».

Así San Miguel en las últimas décadas a excepción de un alcalde, todos son inmigrantes de otros municipios. El actual y primer alcalde efemelenista en la ciudad es originario del municipio usuluteco de El Triunfo, llegado a la ciudad a estudiar finalmente se quedó a vivir en San Miguel logrando más por vaivenes pueblerinos de la política que por ser conocido ser jefe edilicio.

Esto que hace de San Miguel un lugar para triunfar y lograr el sueño salvadoreño para muchos igualmente cuando se trata de administrar el municipio ha sido causa de su atraso: nuestros alcaldes logran ver hasta donde les alcanza su mirada cultural, intelectual y académica lo cual para malogrado destino miguelense ha sido limitado, ególatra o provinciano.

Significa ¿qué todo tiempo pasado fue mejor? No necesariamente, el San Miguel actual es distinto al de mediados del siglo XX, no es ni mejor ni peor es distinto. Nadie en su sano juicio puede creer que el crecimiento económico que ha experimentado la zona debido exclusivamente a las remesas puede ser superior al desarrollo que equivaldría a mejores condiciones de vida: salud, seguridad, empleo, agricultura, educación, deporte que es lo que llamamos avance, progreso.

Por citar un dato interesante: el agua de San Miguel que el siglo pasado era hábil para consumirla en la actualidad quienes lo hagan deberían saber que contiene una cantidad de materiales dañinos que aceleran la insuficiencia renal. ¿Esto debiese importarle a alguien, al alcalde? Lo bueno es que tenemos metrocentro.

II

La Universidad Francisco Gavidia reveló una encuesta donde sondeó el interior del país e incluyó a San Miguel. Así podemos analizar que en relación a las intenciones de voto para la comuna el próximo 2018 a 10 meses de la elección los datos indican que Miguel Pereira no se reelegirá y los migueleños optaran por más de lo mismo: Wil Salgado. Leamos:

Ante la pregunta: en una escala del 1 al 10 ¿cómo califica el trabajo en el último año del alcalde de su municipio? La nota obtenida por Miguel Pereira es 5.6 es decir aplaza la materia frente a los migueleños. 

Luego, para cuando se pide al encuestado si desea que siga gobernando el mismo partido que actualmente gobierna el municipio, el 53% contestó que no. Dejando poco margen para cambiar de opinión ya que solo un 3.3% se mostró indeciso con esta idea.

Al preguntar entonces las preferencias electorales del momento, lo que suele llamarse la foto actual: el alcalde Pereira obtendría un 17% frente a un 25% de Wil Salgado. Dejando a ARENA con un 8%. Aquí aún hay margen de maniobra (estrategia) para todos debido a que un 30% no ha decidido aún por quién votará.

Llama la atención que pesar de ser la silla edilicia migueleña un magnifico escaparate nacional siga manteniéndose Wil Salgado (15,4%) como la segunda figura más popular dentro de GANA, luego del presidente de la Asamblea Legislativa (21,3%) a nivel nacional y Miguel Pereira no haya logrado ni asomarse a construir esa imagen dentro del FMLN. ¿Por qué?

Incluso cuando se mide los favorables y desfavorables sobre la apreciación de los políticos a nivel nacional, Wil Salgado aparece con un 47,5% a favor frente a un 44,1% en contra lo que lo coloca como un político mejor evaluado frente al vicepresidente, el canciller y la ex vicepresidenta Vilma de Escobar figuras con la que fue medido el ex alcalde Salgado. ¿Por qué?  

Luego de leer la encuesta se puede deducir que el problema del alcalde Pereira son dos: mala percepción sobre él/su trabajo y una desconfianza creciente dentro de la militancia efemelenista migueleña. 

Estas causas son análisis de otro artículo, pero que en caso de no corregirse a tiempo y en la forma adecuada hacen que su triunfo en 2015 al ganar la alcaldía migueleña haya sido como el de un ave de paso.  

Corolario:

El tardo aviso presentado a la FGR por parte del diputado Nelson Quintanilla del FMLN contra investigar a Wil Salgado por enriquecimiento ilícito responde a que dentro de la percepción de la gente (91%) -dice la encuesta de la UFG- que quién esté siendo procesado por algún delito debería abstenerse a participar como candidato. 

Por la tanto una persecución política a un candidato, es decir judicializar la política, ¿qué caiga en esa trampa la izquierda cuando venimos de la ley de orden público que creó el régimen militar en los setentas para detener el proselitismo de la oposición, es decir del FMLN? Pues lo que eso logra es aumentar la popularidad del perseguido. 

No debemos –además- olvidar que en oriente por la misma formación cultural del ciudadano que decíamos antes surgió en nuestra ciudad los criterios ético-morales son muy laxos: en San Francisco Gotera, si hiciésemos una encuesta sobre ¿quiénes están a favor de legalizar la marihuana? La mayoría respondería que no. Pero no olvidemos que no tuvieron reparos en elegir alcalde a un político condenado por narcotraficante. Así estamos.