• Diario Digital | domingo, 25 de febrero de 2024
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¿Dice usted “americanos” a la gente correcta?

¿Dice usted “americanos” a la gente correcta?

El otro día mientras leía un artículo de educación me recordé de que algunos llaman muchas cosas de manera equivocada. No solamente en El Salvador, sino que en todos los países que hablan español.

Pero hay un gentilicio que muchas personas se equivocan, ya sea porque es su costumbre, ya sea porque así lo aprendieron, mal, pero así se lo enseñan a sus hijos, alumnos o aprendices. Aunque en todos los idiomas existen la influencia del inglés, es notoria su intromisión, el gentilicio que han querido tomar es erróneo: americano. 

Este gentilicio se originó en las grandes guerras mundiales, en donde los estadounidenses participaron al final de estas, y es dónde se acostumbraron a ser “americanos”, dejando a todos los latinos sin nuestro continente. 

¿De dónde eres? Me preguntan a mí, de El Salvador, respondo yo, ¿Y eso dónde queda? En América, termino yo, ¡ah, americano! Sí, pero de El Salvador. Con un ceño en la frente que no me deja mentir, pienso en lo que he dicho. El Salvador queda en América, ¿O no?

Estados Unidos de América, se llama la nación del norte del continente, ellos se introducen como “americanos” y cuando les digo yo que yo soy americano también me preguntan de que estado, de El Salvador contesto yo, pero ese no es ningún estado, me dicen ellos, pero queda en América, tercio yo.

Lo cierto es que tenemos libertad de expresarnos como queramos, nosotros obtuvimos la libertad de expresión hasta 1992 con los Acuerdos de Paz, hasta entonces pudimos decir, expresar, lo que pensamos, sentimos; pasaron muchos años en que no podíamos, decir lo que pensábamos, lo que sentíamos, ese ha sido un logro que no nos van a quitar, menos ahora que tenemos el internet.

Volviendo al tema, “americano” le dicen hasta los latinos a los estadounidenses. Habrase visto semejante tontería. Bueno, eso pensamos nosotros, los que le dicen “americanos” a los estadounidenses creen tener la razón, aunque sean aquellos muy salvadoreños y americanos.

America… con puntos suspensivos y sin acento, es el principio de muchos discursos dados a los oyentes, lectores, videntes, que escuchan a Barack Obama y, de hecho, lo aceptan, pero en inglés. América es desde el Canadá hasta la tierra de Fuego, pasando por El Salvador.

Por otra parte, “Guanaco” le dicen a un salvadoreño aquí en Suecia, y le contesta que él es salvadoreño, que el guanaco es una bestia de carga de Los Andes, que escupe a quien lo vea de cerca y tira patadas también, al menos eso lo he visto yo.

Es claro que aquí en Suecia vinimos muchos salvadoreños que no éramos del montón, no éramos guanacos, ni de llamar “americano” a los estadounidenses, somos salvadoreños y llamábamos “gringos” a los de Estados Unidos. O al menos los hacíamos, ahora tomamos una conversación -en inglés- y sí se da el tema, lo decimos y explicamos por qué.

Una historia que escuché hace varios años, muchos ya, decía que los de “gringos” se debía a que en la jungla de Panamá los estadounidenses al tomar las acciones de Francia, en la construcción del canal, los militares cambiaron el color del uniforme kaki por el verde olivo, por primera vez, y entonces fue cuando algunos panameños les dijeron “Green Go Home”, después se les quedó a los panameños el “Green Go” y por ultimo solo el gringo. 

De allí es que escuché el “guanaco”. A los salvadoreños que trabajaban en la construcción del canal de Panamá les decían -por envidia de los peruanos y por ser aquellos trabajadores- “guanacos”, al ver que ganaban más que ellos, pues la construcción era a destajo o “por obra” como le decimos en El Salvador o “al trato” como le dicen los chilenos y peruanos.

Los salvadoreños que acompañaron a los compatriotas a Panamá se les quedo el “guanaco” utilizando en las construcciones primero y después se generalizó. Crecí con ese sobrenombre de “guanaco” y me pregunté porque nos decían así, nadie sabía nada, solo sabían que nos decían guanacos. Fue así que escuche de un profesor de Letras, la historia sobre los peruanos en Panamá, los “guanacos” y de paso lo del gringo.  

La oligarquía; que es buena para usar el “guanaco” y para conseguir que trabajemos más (y de choto); lo utiliza. “Yo soy guanaco si señor” sonaba en los años setenta y hay de quien se oponía. Joseph sacó otra versión que pegó de “soy guanaco salsa y me gusta la pachanga” pegajosa también. Esos músicos que le tocan a las oligarquías, no me agradan y cuando puedo se los digo.

Dejándonos de rollos sentimentalistas, como nos debe de llamar la gente debe de ser importante, unos dicen conque no los ofendan, si les dicen guanacos cada quien. Yo me encargo de terciar y digo que soy salvadoreño y americano, le guste a quien le guste, no son la mayoría, ya lo sé, sin embargo, me quedo con mi forma de pensar.

¿Y usted como le dicen? ¿Acepta lo que le digan? yo no, soy salvadoreño, lenca-pipil y americano le guste a quien le guste.