• Diario Digital | Viernes, 24 de Mayo de 2019
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Para: Dirigentes de partidos políticos

Para: Dirigentes de partidos políticos

Es notorio que el cambio generacional en la militancia y la dirigencia de los partidos políticos, no se realiza al ritmo de los tiempos y de las necesidades que demanda la sociedad.

Dirigentes políticos de la mitad del siglo 20 , perduran en la dirigencia de los partidos, movimientos u organizaciones cívico políticas. El recambio es muy lento y  se actúa con los mismos referentes de siempre, el mismo discurso, el mismo enfoque ideológico y también la misma forma de actuar. “Estás conmigo o estás contra mí.” No hay dialogo, no negociación, no interés.

La misma forma de persuasión electoral: la promesa de campaña y el olvido una vez electo.” Si te conozco, ni me acuerdo”. Y en la lucha interna por conseguir una candidatura, el uso de toda clase de triquiñuelas sucias y aberrantes hasta llegar a la amenaza o a la supresión de la vida. Y la excusa de siempre: Esto es así, aquí como en Europa, para darle validez a la opacidad y corrupción. Habiendo tanto  ejemplo de sociedades exitosas que aplican  formas de convivencias más justas y solidarias. 

La apatía y  descredito hacia los políticos y los partidos políticos, ha hecho mella en el ánimo y la actitud de los ciudadanos, expresada en instrumentos mercadológicos y en la percepción  que de ellos proyectan los medios de comunicación colectiva y la opinión ciudadana. También en el ámbito académico, numerosos estudios y encuestas de opinión, demuestran el descredito y menosprecio de la llamada clase política. Y es que los filtros o requisitos para optar y obtener una candidatura van más allá de la capacidad, profesionalismo o moralidad de la persona, se requiere de dejar de lado la dignidad de las personas para ganarse el favor de los “líderes o dirigentes”. Así funciona: “En el país de los ciegos el tuerto es el Rey.”

Esta proyección social y mediática de la clase política , sigue siendo un factor adverso para la afiliación y militancia partidaria, especialmente para los profesionales y técnicos, así como de la población joven del país que es la más numerosa y la que puede ser factor de cambio en la renovación de los cuadros políticos y en el desarrollo del Estado. 

El mundo cambia vertiginosamente, todos los días, hay nueva información tecnológica que reclama ser incorporada a los planes y proyectos para un mejor servicio ciudadano, nuevos riesgos que atender y nuevas formas de lucha geo política de la cual no nos podemos evadir, estamos en un mundo globalizado donde la información, la ciencia y la tecnología requieren una aplicación especial. 

Hay que olvidarnos de los viejos resabios de protección del feudo o de grupos de interés donde priva la deshonestidad  y visión parcializada. Lo que se requiere es una visión de  país, no solamente  de unos pocos que quieren retener el poder a toda costa. Desafortunadamente parece ser el paradigma de la nueva clase política imperante. Deben de aprender de la historia antes de que sea tarde, deben de aprender a compartir, hay mucho que les sobra que a otros les falta.

Los jóvenes especialmente requieren espacios de participación, de practicar una nueva forma de hacer política, necesitan oportunidades de aplicar lo aprendido, que se les incluya en las estructuras orgánicas y tener protagonismo. Este recambio debe de ser un proceso urgente que lleve a los líderes juveniles  a tomar el liderazgo nacional, por lo tanto es apremiante abrir espacios y propiciar condiciones para que los jóvenes y profesionales  se incorporen en política,  vayan impulsando sus propias plataformas y prototipos de acuerdo a su ideario personal y colectivo que la sociedad va demandando.