• Diario Digital | sábado, 24 de octubre de 2020
  • Actualizado 17:18

Efecto de la pandemia Covid-19 sobre la economía nacional

Efecto de la pandemia Covid-19 sobre la economía nacional

Sector publico

Los que hemos trabajado en ambos sectores (público y privado) con temas económicos sabemos que las repercusiones, que ya comienzan a sentirse, son graves. La recaudación de impuestos que hace el gobierno ha caído entre un 70% y 80% con respecto al año anterior. Además, se han utilizado recursos importantes para paliar la crisis: los beneficios económicos a la población ($300 a casi un millón y medio de hogares), la inversión en recursos sanitarios de toda índole, el sostenimiento de los centros de cuarentena que albergan a  miles de personas y otros gastos fuertes. 

La factura de combustibles que cayó aún más es solo un ejemplo de la gravedad del asunto. Además habrá un tema de mayor endeudamiento debido a los empréstitos que se han aprobado.

No tengo duda que el gobierno deberá implementar medidas de ajuste económico a medida pasen los meses y para los siguientes dos años. Las medidas pueden incluir aumentos en los diferentes impuestos, nuevos impuestos y reducción a la planilla laboral del Estado.

Sector privado

Los privados, por otro lado, han tenido en su mayoría que parar la producción y pagar salarios por un tiempo. Pero esta situación no puede prolongarse mucho o llevaría a la quiebra a varias empresas y por consiguiente a la perdida de miles de empleos en El Salvador.

El turismo está totalmente anulado. El aeropuerto prácticamente inactivo. Los bares, restaurantes, salones de belleza, ventas varias (ropa, perfumes, electrodomésticos) también están cerrados, provocando una caída dramática en los ingresos de los emprendedores.

Hasta la venta informal, sustento de cientos de miles de salvadoreños, fue prohibida por la cuarentena obligatoria prorrogada varias veces por gobierno.

Los ingresos de la población en general han disminuido casi al mínimo, aunque temporalmente también los gastos. Pero las personas deberán pagar al salir de la pandemia facturas atrasadas de toda índole, ponerse al día con su salud física y mental, y además necesitarán recursos frescos en su cartera para iniciar nuevamente las labores cotidianas (que requiere ciertos gastos).

Atender la crisis

El gobierno y la empresas privada cuentan los días de inactividad con  los dedos, y la ansiedad en algunos líderes comienza a notarse. La disyuntiva entre abrir el país al comercio o seguir la cuarentena obligatoria genera muchas fricciones entre unos y otros.

La situación es crítica y como salvadoreños responsables deberíamos entender que mientras más contagios surjan entre la población (personas que no acatan la cuarentena), más difícil será volver a la relativa normalidad que teníamos antes de la pandemia.

El mensaje es claro: Primero son las  vidas y después la economía. La correcta respuesta a la pandemia no permite otra solución, mientras no se tenga una vacuna para inmunizar a la población.