San Salvador

Hijo de Catalino Miranda es condenado a siete años de prisión por estafa agravada

Foto EST/Archivo

Adalberto Antonio Miranda Zepeda, prófugo, engañó a la víctima haciéndole creer que existían garantías para pagar una deuda de $1.8 millones. Sin embargo, gestionó una cancelación falsa del contrato de mutuo.

El Juzgado Segundo de Sentencia de San Salvador condenó a siete años de prisión a Adalberto Antonio Miranda Zepeda, hijo del fallecido empresario del transporte Catalino Miranda, tras encontrarlo responsable del delito de estafa agravada en perjuicio de una víctima.

Los hechos ocurrieron en 2019, cuando la víctima otorgó un contrato de mutuo con garantía hipotecaria y prendaria por $1,800,000 a favor de su padre, Catalino Ezequiel Miranda Arteaga, y de su tío José Braulio Miranda Arteaga, quienes en ese entonces eran los representantes de ACOSTES, de R. L., y ACOSTES de El Salvador, S. A. de C. V. Con el tiempo, los obligados dejaron de cumplir con los pagos.

La Fiscalía General de la República (FGR) comprobó durante el juicio que el 16 de mayo de 2019, Miranda Zepeda solicitó al Centro Nacional de Registros (CNR) el retiro de un documento de cancelación de mutuo hipotecario que no había sido inscrito, con el propósito de subsanar prevenciones señaladas por dicha institución. 

Posteriormente, el documento fue presentado nuevamente por otra persona. Sin embargo, la víctima no firmó dicha cancelación y la Sección del Notariado de la Corte Suprema de Justicia informó que el documento era inexistente. Además, se estableció que el notario no se encontraba en el país en la fecha en que supuestamente fue suscrito, indicó la oficina de prensa de los Centros Judiciales.

Asimismo, el dolo se evidenció cuando el procesado, en su calidad de administrador único de ACOSTES, de R. L., suscribió con la víctima una novación del contrato de mutuo con garantía prendaria sobre 78 unidades de buses. No obstante, posterior a la firma de la novación, esas mismas unidades también fueron dadas como garantía ante otras instituciones financieras.

Además, el tribunal condenó en abstracto la responsabilidad civil, a fin de que la víctima pueda ejercer su derecho en la vía correspondiente. Esto debido a que no se demostró el monto exacto del perjuicio, ya que la víctima concilió con uno de los imputados, José Braulio Miranda Arteaga, por $200,000. Además, se debe restar lo que en un principio pagó el condenado.