• Diario Digital | martes, 19 de noviembre de 2019
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Judiciales - PROCESO JUDICIAL

“Cuando abría la puerta miraba las imágenes de los cuerpos tirados en el piso", recuerda mujer a la que le asesinaron esposo e hija

La mujer pide justicia por el asesinato de dos miembros de su familia que murieron a manos de un pandillero. 

“Yo me siento muy mal, ya nada es igual para mí”, concluyó con enojo la mujer luego del asesinato de su familia.
“Yo me siento muy mal, ya nada es igual para mí”, concluyó con enojo la mujer luego del asesinato de su familia.
“Cuando abría la puerta miraba las imágenes de los cuerpos tirados en el piso", recuerda mujer a la que le asesinaron esposo e hija

La vida de una mujer cambió el mismo día en que su hija y su esposo fueron asesinados por un pandillero dentro de su vivienda en la Residencial Libertad Obrera, en el municipio de Ilopango, en San Salvador.

María (nombre modificado por seguridad) y su familia habían vivido por un tiempo en ese lugar, a pesar de estar rodeados de pandillas. No habían tenido problemas pero esto estaría a punto de cambiar a manos de Jonathan C., de 20 años de edad, un miembro de la Mara Salvatrucha (MS), quien sin mediar palabras asesinó a su esposo Agustín, de 56 años, y a Violeta, su hija de 25 años, mientras descansaban en su casa.

“Yo andaba con hijo comprando una cosas y cuando regresamos encontramos la puerta abierta y vimos los dos cuerpos tirados en el piso”, relató María luego de duros meses después de la fatídica noche.

Explicó a las autoridades que meses atrás se habían mudado de San Bartolo con el objetivo de tener una vida más tranquila. Ella vivía desde hace 36 años con Agustín, con quien habían procreado dos hijos: Antonio (nombre modificado por seguridad) y Violenta quien recientemente se había casado y tenido un hijo.

“Nosotros no teníamos problemas con nadie pero pensamos que (el asesinato) fue porque el esposo de mi hija vivía en una zona contraria”, sospechó la mujer.

Los días posteriores al asesinato se convirtieron en su mayor pesadilla, ya que cada vez que regresaba de sus diligencias diarias la escena chocante regresaba a su cabeza una y otra vez. “Cuando abría la puerta miraba las imágenes de los dos cuerpos tirados en el piso, me sentía devastada. Pasaba con miedo porque pensaba que regresarían a matarme”, señaló.

El dolor de la pérdida de sus parientes la llevó a tomar terapias psicológicas en una clínica de Soyapango.

María tuvo que huir de su casa junto con su hijo a un lugar más seguro, donde cuida el hijo que Violeta dejó mientras que el viudo decidió escapar del país por miedo a represarías. “Yo me siento muy mal, ya nada es igual para mí”, concluyó con enojo.

El asesinato

Según el expediente judicial todo ocurrió la noche del 28 de octubre de 2017 en la residencia de María. El reloj marcaba las 7:30 de la noche, mientras Agustín y Violeta descansaban dentro de la casa, él miraba la televisión y ella se relajaba sobre su cama.

Todo parecía normal hasta que Jonathan tocó la puerta y desde adentro Agustín abrió sin imaginar lo que estaba a punto de suceder. Jonathan levantó su brazo sin mediar palabras le disparó e inmediatamente cayó al piso. El sujeto se introdujo en la vivienda hasta entrar al cuarto de ella, quien al verlo intentó esconderse debajo de una mesa que estaba cerca de su cama, pero fue en vano.

Uno de los testigos del caso señaló a las autoridades que Jonathan entró con un arma de fuego a la casa, se escucharon una serie de detonaciones. A los pocos minutos lo observó salir del lugar para darse a la fuga hacia un estacionamiento, ubicado al costado de la colonia.

Pasaron varios minutos para que María y su hijo llegaran y descubrieran la escena.

Luego de las investigaciones ,el caso llegó al tribunal Primero de Sentencia de San Salvador, el cual deberá decretar, a partir de las pruebas, una resolución en el juicio en contra de Jonathan C., quien es acusado de homicidio agravado.

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