• Diario Digital | martes, 28 de junio de 2022
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Política - Presupuesto

Casi $8,000 gastó la Asamblea en construir oficinas de Felissa Cristales, Rodrigo Ávila, Juan José Martel y Leonardo Bonilla

De acuerdo con Quijano, se invirtieron entre $7 y 8 mil para la construcción de las oficinas para los legisladores, que fueron entregadas después de un sorteo

Quijano entrega oficinas
Casi $8,000 gastó la Asamblea en construir oficinas de Felissa Cristales, Rodrigo Ávila, Juan José Martel y Leonardo Bonilla

El presidente de la Asamblea Legislativa, Norman Quijano, entregó oficinas para que desempeñen el trabajo legislativo a cuatro diputados que no tenían espacios asignados. Felissa Cristales y Rodrigo Ávila de ARENA, Juan José Martel del CD y el diputado no partidario Leonardo Bonilla fueron los beneficiados. De acuerdo con Quijano, se invirtió entre $7 y 8 mil para la construcción.

Los parlamentarios, que desde el 1º de mayo no tenían un espacio de trabajo estarán ubicados en el segundo nivel del edificio legislativo, en la zona donde antes era la clínica legislativa. En el caso de Martel y el independiente se les había asignado un espacio temporal en la zona de las comisiones legislativas. 

Quijano informó que se invirtió entre $7,000 y $8,000 para la construcción de las oficinas para los legisladores, que fueron entregadas a los legisladores previo de un sorteo donde se colocó un número a cada una de las oficinas y los legisladores tomaron, al azar, un papel con número. 

"Uno de los problemas que tiene la Asamblea es espacio y oficinas dignas para los diputados, además del parqueo, porque no hay un espacio para que una persona que nos visita se pueda estacionar, las instalaciones actuales de la Asamblea no cumplen los estándares para trabajar con comodidad", dijo Quijano. 

Al inicio de la legislatura surgió que algunos parlamentarios no tenían oficinas, de acuerdo con Quijano, porque los exdiputados del FMLN que no fueron electos no quisieron entregar sus espacios de trabajo argumentando que continuarían trabajando como empleados de la fracción; en esa ocasión Quijano amenazó con cambiar chapas a las puertas. 

“Hubo grupos parlamentarios que a pesar de haber reducido diputados no quisieron ceder espacios de la gente que ya no tienen como diputados, por lo que no quedó nada más que dentro del edificio legislativo buscar espacios para los diputados que no tenían oficina”, explicó —por su parte— el vicepresidente de la Asamblea Legislativa, Alberto Romero, de ARENA. 

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