• Diario Digital | lunes, 05 de diciembre de 2022
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Política - Reformas a Ley de Fideicomiso

Evitar impago con fondo de pensiones: una solución absurda y confiscatoria

Según economistas, la medida que busca pagar deuda con el fondo de pensiones fue “sacada de la manga” en el último momento  y solo podría ser sostenible máximo un año, pues socava el sistema.

ahorro pensiones
El uso de los ahorros de los pensionados para pagar intereses de la misma deuda de pensiones puede considerarse confiscatorio.
Evitar impago con fondo de pensiones: una solución absurda y confiscatoria

Si El Salvador fuera un hogar, la decisión que tomaron los diputados el jueves pasado de pagar la deuda de pensiones con el mismo fondo de pensiones, implicaría que dicha familia tenga una deuda con una tarjeta de crédito y para pagarla saque dinero de la misma y cuando vuelva a necesitar dinero para cumplir esa deuda recurra nuevamente a la misma tarjeta.

Cualquier economista o financiero que escuche esta práctica de un hogar salvadoreño, diría que es una solución poco inteligente, pues con esa práctica nunca se saldría del compromiso y se podría caer en un endeudamiento hasta el infinito. En una sola palabra, diría que es “absurdo” buscar solucionar una crisis económica con una medida de este tipo.  

Eso es exactamente lo que los diputados del FMLN, GANA, PCN y PDC hicieron: aprobaron una reforma que pretende solucionar en el corto plazo el problema del impago, pero está trasladando el problema hacia adelante y con una deuda que irá creciendo cada día más.

El Salvador TIMES habló con varios economistas sobre esa reforma que se aplicó a la Ley del Fideicomiso de Obligaciones Previsionales (FOP), y explican las implicaciones de su aprobación. Los profesionales coinciden en que esta solución es contraproducente y socava los fondos de los cotizantes o trabajadores que están ahorrando para su retiro.

Para el economista Luis Membreño definitivamente esta fue una solución poco inteligente. “Es que financieramente es una aberración, eso no puede ser que uno pida un préstamo y que cuando llegue el momento de pagar los intereses piden otro préstamo”, explicó.

Es tan ilógico como pagarle a un prestamista una deuda con otro préstamo que le he hecho, claro que para hacerlo debo pedir también para pagar los intereses del primer monto que pedí.

Lo más grave, a  criterio de Membreño, es que con la reforma que se hizo peligra la sostenibilidad de todo el sistema de pensiones. Explica que cada trimestre las AFP le prestan al gobierno $100 millones y con esto se pagan las pensiones del viejo sistema del INPEP y del ISSS. El problema es que ahora, aunque le deba esos $100 millones, también deberá prestar para pagar los intereses.  

“Es imposible que un fondo de pensiones pueda sostenerse si no recibe flujos. Si lo que ocurre es que cada vez le tiene que dar más de todo su flujo al gobierno y este no le va a pagar nada de intereses, sino lo que va a hacer es emitir más títulos entonces nunca van a tener liquidez las AFP para poder pagar pensiones”, expuso.

Es decir que prácticamente se estaría provocando que las AFP quiebren. De hecho, Rommel Rodríguez, de la Fundación Nacional para el Desarrollo (Funde), opina que esta reforma de pagar deuda con más deuda no puede durar más de un año. Asegura que por ahora las AFP tienen  poca reserva de fondos, pero definitivamente no puede ser sostenible en el tiempo. “Todavía hay cierto margen de liquidez pero no es de estar jugando con eso”, sentenció.

Para Rodríguez esta solución del gobierno fue demasiado brusca e incluso es contraproducente porque agravará más el problema. “Fue una cuestión de última hora, muy poco pensada y preparada, para atender el problema de impago de pensiones y no fue la mejor salda, como son las cosas de última hora. Además, tengo la impresión de que algunas autoridades son conscientes de eso, pero estaban entre la espada y la pared”, recalcó.

Membreño, por su parte, destaca que lo peor del caso es que es falso que el pago de las pensiones estaba en peligro si se caía en impago, como han dicho las mismas autoridades, ya que lo que se iba a pagar eran los intereses de esa deuda no las pensiones.

En este sentido, Rodríguez aseguró que si las pensiones están en peligro no es exactamente por esa reforma. Sin embargo, sí considera que es confiscatoria porque los fondos de las pensiones son de los cotizantes, es decir, de cada trabajador formal que ahorra para tener una pensión digna en su vejez. Lo mismo opina Membreño.

“El problema es que están expropiando obligatoriamente a los trabajadores, porque no les están pidiendo prestado al capital sino que los están obligando a darles dinero para los intereses. Están expropiando la totalidad de los recursos, y llevando el sistema a la quiebra”, sentenció Membreño.

Fallas de origen

Desde que el sistema de pensiones pasó de ser público a ser privado con las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), el Gobierno usó un pequeño fondo que había quedado para pagar las pensiones del antiguo sistema, pero cuando este se terminó el Gobierno comenzó a endeudarse para poder pagarlas.

En 2006, el presidente Elías Antonio Saca se acercó a la Asamblea Legislativa para que le aprobaran bonos para pagar las pensiones del sistema viejo. Sin embargo, el FMLN no quiso dar los votos y la situación se entrampó, tal y como ocurrió en esta ocasión.  Saca, de manera ingeniosa, ideó una manera de pagar la deuda sin necesitar los votos del FMLN y creó la Ley de Fideicomiso de Obligaciones Previsionales (FOP).

Esta ley obliga a las AFP a prestarle dinero al Gobierno del  fondo que tiene de todas las cotizaciones y el Gobierno le extiende a las AFP un Certificado de Inversiones Previsional (CIP). Cada tres meses el gobierno debe pagar estos CIP que se vencen más los intereses.

Este 7 de septiembre el gobierno debía pagar a las AFP $71.5 millones de unos CIP que se vencían, pero como no lo presupuestaron en el plan de gastos de este año, no tenían los fondos para pagarlos. Entonces la idea que el Ejecutivo ideó fue darle a ARENA una cucharada de su propia medicina e hicieron una reforma a la Ley FOP que ahora permite emitir más CIP para pagar los CIP que se vencen.

El problema es que aunque finalmente el Gobierno logre su cometido de no caer en impago sí socava el sistema previsional actual. La lógica financiera tildaría este método como aberrante, ya que no hay un mecanismo de salir de ese círculo vicioso, porque al menos hoy por hoy, el Estado ya está en calidad de impago, porque no cuenta con fondos para honrar su deuda.

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