• Diario Digital | jueves, 30 de junio de 2022
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Política

El FMLN pierde al comodín de la política de gobernabilidad

Con el desaparecimiento del connotado político de izquierda, el partido de la exguerrilla se queda sin una pieza clave en el gabinete.

Hato
Hato Hasbún como ministro de Educación.
El FMLN pierde al comodín de la política de gobernabilidad

Franzi Hato Hasbún fue un hombre de un invaluable poder de convencimiento en los entramados de la izquierda salvadoreña. Hacía que las cosas sucedieran.

Casi siempre, muy detrás de las cortinas estuvo hasta que su nombre comenzó a sonar más fuerte con la victoria del también desaparecido alcalde de San Salvador, Héctor Silva. Hato era uno de los hombre de confianza y principal asesor de Silva.  

Proyectos y decisiones de la comuna pasaban por el tamiz de la opinión de Hato, dijeron las fuentes. Dentro de la izquierda siempre fue muy respetable.

Por esto, no sorprende que de la gestión de Silva saltara en el tiempo para asomarse nuevamente y de forma contundente en la gestión de su ex pupilo, Mauricio Funes, a quien conoció y con quien fortaleció su amistad en la UCA y luego en el Canal 12 de TV.

Sin duda, fue el funcionario más cercano al expresidente Mauricio Funes. Hato fue enchapado a la tradicional forma de hacer política. La que privilegió siempre la conversación de frente, dura; pero sincera.

Fue parte de las Fuerzas Populares de Liberación (FPL) y su principal misión fue hablar, negociar y planificar en la legión diplomática de la ex guerrilla.

Se relación con el ex presidente Funes se cultivó enre 1992 y 1996 cuando fue Director de Proyectos y Relaciones Internacionales, Asesor de Rectoría, profesor de Filosofía y Sociología de la Universidad Centroamericana; además de Decano de Estudiantes.

Para 2007, Hasbún ya figuraba de cerca con la posible candidatura presidencial de Mauricio Funes, quien fue confirmado antes que terminara ese año.

En 2009, Funes llegó a la Presidencia y con él, Hato a quien mantuvo en un lugar privilegiado y creado exclusivamente; lo nombró Secretario de Asuntos Estratégicos.

Hato se encargaba de dirigir los esfuerzos de modernización del Estado, la iniciativa del voto desde el exterior, rendición de cuentas, corrupción y desarrollo territorial. 

Luego de varios años, Funes pasa a su mentor a uno de los puestos estratégicos para mapear y definir territorialidad para ganar elecciones, lo puso como Ministro de Educación. 

Hasbún también manejaba la resolución de conflictos, aseguró Funes cuando lo nombró titular de Educación en sustitución del actual presidente Sánchez Cerén.

"Fue mi maestro", dijo Funes de Hato cuando los hizo Ministro de Educación.

Hato siempre fue el enlace de Funes con el FMLN y con la experiencia ganada, y ya en la gestión del actual Gobierno, se convirtió en el hombre de los asuntos calientes.

Tuvo entre sus manos temas espinosos como los subsidios, la modernización del sector transporte y la revisión de pensiones. 

Hasta el día de su muerte, Como Secretario de Gobernabilidad y Comisionado Presidencial para  la Seguridad, Hato fue el comodín del segundo gobierno del FMLN.

En los arranques de este quinquenio logró una mesa de diálogo entre ARENA y el FMLN. Además, lideró la generación de espacios de diálogo y concertación en el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia; el Consejo Nacional de Educación; el Consejo Nacional de Sustentabilidad Ambiental y Vulnerabilidad; así como el Consejo para el Desarrollo de la Asociatividad Municipal. 

Igualmente, trabajó tejiendo en ámbitos claves como es el Asocio para el Crecimiento y el diálogo y negociación con los partidos políticos en diferentes ámbitos. 

"Nosotros nos reunimos con los partidos políticos, no solo para ver coyunturas específicas. La negociación con los partidos políticos es permanente y con representantes de la empresa privada, iglesias, entidades de gobierno y  cooperación internacional", dijo Hato en su última rendición de cuentas.}

Luego de Hato, al FMLN le costará encontrar a un personaje que tenga un perfil tan alto, que pueda suplir al comodín de los gobiernos de izquierda.

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