• Diario Digital | martes, 06 de diciembre de 2022
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Doctores diagnostican gastritis a anciano que padecía cáncer, pero fue su nieto recién graduado de medicina el que “le salvó la vida”

Su nieto, recién graduado de medicina, preocupado por su salud revisó el expediente clínico y le aseguró que debía trasladarse lo más pronto posible a la capital para ser tratado de emergencia, de lo contrario moriría.

Imagen de referencia tomada de Info Libre
Imagen de referencia tomada de Info Libre
Doctores diagnostican gastritis a anciano que padecía cáncer, pero fue su nieto recién graduado de medicina el que “le salvó la vida”

Pedro (nombre cambiado a petición) es un anciano de 66 años que ha estado a un hilo de perder la vida debido a un cáncer que en un principio no le fue diagnosticado por profesionales en el hospital de San Miguel. Fue gracias a su nieto que aún se encuentra con vida. 

“Yo no tenía nada de sangre, me mareaba y me sentía débil. En el hospital de San Miguel solo me dieron pastillas para la gastritis pero eso me ponía peor, hasta después supe que yo otra cosa tenía”, contó Pedro a El Salvador Times.

Poco a poco notó que los medicamentos que tomaba no le estaban ayudando y que su salud se iba deteriorando. “Vomitaba sangre, orinaba colorado y con las heces era igual”, afirmó Pedro. Agregó que de no ser porque su nieto, quien pidió que lo atendieran de emergencia a especialistas “quizá estaría muerto”.

“No abuelo, tu problema es delicado”, recuerda que fueron las duras palabras de alerta de su nieto, quien acaba de recibir el título de médico de la Universidad de El Salvador (UES).

Debido a que no fue tratado por la enfermedad indicada, el tumor se le extendió al punto de generarle ulceras, una de ellas le explotó y fue hasta entonces que notaron que el padecimiento del anciano era algo más que una gastritis.

La cantidad de sangre perdida era tanta que ya casi no quedaba nada en su cuerpo.  "Fue hasta entonces que me pusieron una bolsita de sangre ahí en San Miguel”, recordó Pedro. 

Solo le dieron una bolsa de sangre 

“Pasé quince días en ese hospital y todo el tiempo me pasaban diciendo 'don Pedrito, usted está pendiente con la bolsita de sangre'”, recordó con indignación el anciano, quien al paso de un mes logró conseguir un donante.

Dado el alta, fue traído a San Salvador, en donde los médicos del hospital Médico Quirúrgico del Seguro Social le diagnosticaron cáncer, por lo que recibió durante seis semanas consecutivas quimioterapias. Luego, Pedro fue sometido a una operación en la que le extrajeron el tumor que ya había crecido en parte de su esófago, ahora está en proceso de radioterapias.

La noticia del cáncer fue un diagnóstico que no se esperaban y que hizo pensar a la familia en la muerte, sin embargo Pedro se refugió en la fe. “Yo me encomendé a Dios, le dije que si vivía o moría sería para su honra”, manifestó. 

El traslado a la capital, fue algo que le preocupó, ya que no tiene familia a la cual acudir para pasar las noches mientras estaba en su tratamiento. Un día, una mano amiga llegó a su vida, ofreciéndole un techo, comida y transporte. Ahora, se encuentra hospedado en el albergue Misericordia “Dr. Armando Calderón Sol”.

Trabaja como vigilante y viajaba a diario a San Salvador

Desde hace 22 años, cada día Pedro viajaba desde San Miguel hacía San Salvador para trabajar como vigilante de una empresa que al conocer de su estado de salud aseguró se molestaron por el tiempo que faltaría.

“Les dije que estaría cinco semanas en radioterapia y eso no les gustó, hablé con el hijo del dueño porque no estaba el dueño”, contó Pedro a El Salvador Times.

En un primer momento, afirmó que le dio temor perder su trabajo, pues son los únicos ingresos que tiene para poder subsistir él y su familia. Sin embargo, dice sentirse confiado en que su trabajo ahí estará esperándolo hasta que su salud le permita regresar.

Por el momento, lleva dos de seis semanas en radioterapias, algo que le deja secuelas cada vez que sale de su tratamiento, pues siente dolor de cabeza, náuseas y constantes mareos que, al paso de unas horas, se van. Pese a ello, afirmó sentirse optimista sobre su salud y esperan regresar lo más pronto con sus familiares al oriente del país.

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