• Diario Digital | viernes, 03 de diciembre de 2021
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Sucesos - Transportaban 380 quintales

"El Chaqueta" un marero con tuberculosis robó camión con 380 quintales de piñas, fruta que sirve para curar esta enfermedad

Privó de libertad al conductor y a los ayudantes que traían el producto desde Guatemala hacía el mercado La Tiendona de esta capital.

Cargamento de piña
Cargamento de piña. Foto referencia.
"El Chaqueta" un marero con tuberculosis robó camión con 380 quintales de piñas, fruta que sirve para curar esta enfermedad

Un marero con tuberculosis robó, a punta de pistola, un camión que contenía 380 quintales de piña a un hondureño que transportaba este cargamento desde Guatemala hacia el mercado la Tiendona de esta capital.

Aunque no se desconoce cuál sería el destino del botín, sí se sabe que el jugo de piña es un viejo remedio casero para tratar la tuberculosis, una infección bacteriana que afecta los pulmones.

Juan G., alias "El Chaqueta" , de 39 años, padecía de esta enfermedad, cuando a primera hora de la mañana del 14 de junio de 2016, desde el carro verde en el que se conducía, observó que un camión blanco de ocho toneladas que transportaba el delicioso y medicinal cargamente estaba detenido a un lado de la carretera Panamericana cerca ubica en Nejapa.

Pocos metros antes, el camión había comenzado a recalentarse. Su conductor era un hondureño, llamado Alex A. de 37 años, quien detuvo el paso para revisar el motor, la temperatura y proseguir el viaje. Eran las 8:50 de la mañana, y pocas horas antes había reportado en la aduana la mercadería al pasar por la frontera entre Guatemala y El Salvador.

Alex A. conocía muy bien la zona, los más de dos años que trabajó para su jefe transportando fruta desde varios países de Centroamérica hacia La Tiendona le habían dado la experticia.

Cuando sintió que el camión fallaba, sus pocos conocimientos de mecánica lo llevaron a abrir la cabina del motor y revisar si alguna manguera se había roto. En la parte de atrás del camión, estaban los ayudantes descansando.

Uno de ellos, José S. tenía seis meses de trabajar como ayudante transportando fruta y cuando escuchó que el motor se detuvo, de inmediato se incorporó y comenzó a amarrarse los zapatos. Justo en ese momento un hombre se le acercó, le apuntó con un arma y José S. no tuvo más remedio que quedarse inmóvil.

Mientras tanto, en la cabina del conductor, "El Chaqueta"  también se había acercado por atrás del conductor que revisaba las mangueras del motor. “Subite al camión”, le gritó sin dejarlo pronunciar una palabra.

"El Chaqueta" , miembro activo de la MS, comenzó a conducir el automotor a toda velocidad. A pocos metros, en un predio baldío a la orilla de calle, bajó al conductor y al ayudante del camión, no sin antes despojarlos de $130 que andaban en sus bolsillos, dos celulares, una mochila y hasta de los zapatos del ayudante. “Caminen hacia adentro y esperen ahí una hora. Si salen, les vamos a disparar”, le dijo.

La persecución

"El Chaqueta" de inmediato retomó el camino cada vez con mayor velocidad. Al llegar al redondel Integración, siempre en la zona de Nejapa, un carro patrulla observó que el camión iba a exceso de velocidad custodiado por un carro verde. Les llamó la atención y comenzaron a seguirlo.

Como no atendieron la orden de detenerse, inició una persecución sobre la carretera al menos unos 2 kilómetros. Luego "El Chaqueta"  detuvo el paso y comenzó a correr hacia una colonia que está en la orilla de calle. Los policías comenzaron a seguirlo.

Entre tanto "El Chaqueta", que pese a tener tuberculosis y su dificultad para respirar, logró correr al menos 100 metros, luego se entregó a las autoridades y fue sometido.

El conductor y el ayudante, luego de un tiempo, comenzaron a caminar hacia otra dirección de donde los habían dejado. Tomaron un bus y la primera estación de policía que vieron fue la del redondel Integración, por lo que se bajaron ahí a poner la denuncia. En el lugar, les dijeron que habían recuperado el camión.

Minutos más tarde, ambas víctimas terminaron reconociendo al pandillero que había intentado robarles el camión y además les quitó sus pertenencias personales.

El jefe de ambos no quiso interponer una denuncia por el intento de robo del cargamento de piñas y del camión, por temor a represarías. Sin embargo, el conductor y el ayudante continuaron el proceso.

Actualmente, el caso se ventila en el Tribunal Sexto de Sentencia, en el que se espera se reprograme la vista pública en la que se dará la condena del marero. La defensa ha pedido medidas sustitutivas a la cárcel, ya que han argumentado que la tuberculosis de su defendido ha empeorado. Hasta el momento, se le ha denegado.

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