• Diario Digital | miércoles, 20 de enero de 2021
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Sucesos - Relato

Vendedora que estuvo cerca de la explosión: Un carro pasó encima de la manguera de gas y adentro explotó el tanque

“No podemos escuchar un ruido que ya estamos con aquello de ¡‘Cuidado’! y que los niños no se nos vayan a ir por allá”.

Foto cortesía de Genoveva Estrada
Foto cortesía de Genoveva Estrada
Vendedora que estuvo cerca de la explosión: Un carro pasó encima de la manguera de gas y adentro explotó el tanque

Zoila es una vendedora de verduras que resultó afectada por los daños materiales causados por la explosión de gas propano en el local de Don Pollo ubicado entre la 6ª y 8ª Avenida Norte, a un costado del Mercado Central de Santa Ana.

Un día después del hecho, que dejó 23 personas heridas, tres locales y varios puestos ambulantes destruidos, los empleados limpiaban y sacaban el ripio causado por la explosión en esos lugares.

La comerciante, quien vende sus productos cerca del lugar donde ocurrió la explosión relató en exclusiva a El Salvador Times los momentos de tensión y nerviosismo que vivieron después de escuchar el bombazo.

“Eran como las 10:30 de la mañana, estábamos sentadas aquí tranquilas; después, al rato fue que sentimos el gran bombazo. Entonces venía todo para acá, láminas, pedazos de vidrio, piezas de teja y todo mundo corriendo para todos lados y no hallábamos para donde salir.

“En la esquina ahí hubo golpeados. Dos niños resultaron heridos, uno de ellos está entubado en San Salvador y otro está grave y todo en esa esquina fue un destrozo.

“Fueron dos los bombazos, pero horrible se escuchó, después pasaron como 10 ambulancias aquí. Se llenó de policías. Fue horrible y todos quedamos impactados y sorprendidos.

“Hemos quedado nerviosos, con pánico. No podemos escuchar un ruido que ya estamos con aquello de ‘cuidado’ y que los niños no se nos vayan a ir por allá.

“Estaban descargando gas en Don Pollo y un carro pasó encima de la manguera y adentro explotó y se escuchó el gran bombazo.

“Fue horrible, todos estamos nerviosos de que pueda pasar algo peor. Y estamos acá por necesidad, tenemos que vender para pagar los créditos y deudas.

“Yo ya no seguí vendiendo y al rato me fui. A las 2:30 de la tarde nos sacaron a todos, no querían ver a nadie aquí porque iban a realizar la inspección. Habían ambulancias, bomberos y todo esto estaba lleno de gente”.

Al final, Zoila dijo que perdió $50 ya que después que se escuchó la explosión no pudo vender.

Vendedoras en Santa Ana

Foto cortesía de Genoveva Estrada.

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