• Diario Digital | domingo, 05 de febrero de 2023
  • Actualizado 16:59

Sucesos - Los hechos ocurrieron en 2015

Vigilante del Hospital Nacional de La Mujer violaba a adolescente mientras su madre visitaba a un familiar

El empleado de seguridad habría tenido relaciones sexuales al menos en tres ocasiones en la caseta de vigilancia del hospital y en un baño público.

WhatsApp Image 2017-02-28 at 3.16.59 PM
Guillermo Antonio Landaverde fue condenado a 14 años de prisión por violación sexual de menor incapaz.
Vigilante del Hospital Nacional de La Mujer violaba a adolescente mientras su madre visitaba a un familiar

Un vigilante del Hospital Nacional de la Mujer “María Isabel Rodríguez” violó, al menos en tres ocasiones, a una niña de 13 años cuando la madre de la menor asistía a las horas de visita en el centro asistencial.

La jueza del Tribunal Cuarto de Sentencia condenó a Guillermo Antonio Landaverde a 14 años de prisión por haber seducido y haberse aprovechado de la menor Angélica C. en septiembre de 2015.

Según, el relato de los hechos que se expusieron en la vista pública en contra del imputado, la madre de la víctima llegó durante 18 días a visitar a un familiar ingresado en el Hospital Nacional de La Mujer. En varias ocasiones la acompañó su hija, pero como esta es menor de edad no podía ingresar al centro asistencial por lo que se quedaba afuera esperándola.

Mientras la señora realizaba la visita, el vigilante aprovechaba para seducir a la mejor. “Estas bien buena, qué rica estás”, eran algunas de las frases que Guillermo Landaverde le decía a la menor. La madre recuerda que en una ocasión el sujeto le dijo que su hija le gustaba y ella le advirtió que era menor de edad y debía alejarse. No la escuchó.

El hombre se aprovechó de que la menor tiene un retardo social o un déficit adaptativo e incluso le prometió que se acompañaría con ella. Así, en una ocasión la llevó la caseta de vigilancia, donde le bajó la falda y terminó violándola, mientras la madre de su víctima realizaba la visita.

Lo mismo ocurrió en dos ocasiones más, una en un baño público y otra en una camilla en uno de los pasillos del hospital. La menor por su misma condición no puede dar suficientes detalles de lo sucedido, pero recuerda que fue engañada para que tuviera relaciones sexuales con él.

La jueza determinó que debido a la deficiencia de la menor no tenía un perfil para haberse inventado una historia falsa. Por esa razón, determinó que aunque fue una relación consentida, por ser menor de edad y además con deficiencias su consentimiento no tiene validez.

El sujeto quiso desestimar las acusaciones porque cuando fue abusada por él, ella estaba embarazada. De hecho, en un inicio la menor sospechaba que el padre de su hijo era el violador. No obstante, una prueba de paternidad desestimó que no era él.

Sin embargo, eso quedó en un segundo plano cuando se comprobó que la víctima habría sufrido del abuso sexual.

Comentarios