• Diario Digital | viernes, 18 de septiembre de 2020
  • Actualizado 03:31

Carta urgente al presidente Nayib Bukele y líderes y cuadros operativos de los tres Poderes de la República de El Salvador

Que los jefes de los tres poderes del Estado salvadoreño y los líderes de los principales políticos implementen a la brevedad posible mesas de diálogo, donde prevalezcan el respeto a la Constitución, así como criterios técnicos y éticos.
Carta urgente al presidente Nayib Bukele y líderes y cuadros operativos de los tres Poderes de la República de El Salvador

En mi calidad de ciudadano salvadoreño, apelando a los artículos 1 y 86 de la Constitución Política de El Salvador, y ante los graves acontecimientos de los últimos días —la militarización de la Asamblea Legislativa y los llamados a la insurrección, invocando el Artículo 87 de nuestra Carta Magna, por parte del ciudadano presidente Nayib Bukele y el ciudadano Walter Araujo— hago el siguiente llamado.

Al presidente de la república, Sr. Nayib Bukele; al presidente de la Asamblea Legislativa, Sr. Mario Ponce; al ministro de defensa, contralmirante René Merino Monroy; al director de la Policía Nacional, comisionado Mauricio Arriaza Chicas:

  1. Que DADO QUE en El Salvador NO EXISTE NINGÚN ESTADO DE EXCEPCIÓN, ni condición social o política que lo justifique, ABSTENERSE de CUALQUIER TIPO de REPRESIÓN contra el DERECHO de los CIUDADANOS SALVADOREÑOS a que NOS MOVILICEMOS y MANIFESTEMOS LIBREMENTE en CUALQUIER ZONA PÚBLICA. 

 

  1. Que CESE INMEDIATAMENTE el ACOSO —y posible persecución política— al que HAN SIDO SOMETIDOS diputadas y diputados de los partidos FMLN y ARENA, lo mismo que a líderes, cuadros, militantes y simpatizantes de dichos institutos políticos —si este fuera el caso—. El Contrato Social salvadoreño —las reformas de 1992 a nuestra Constitución Política y los Acuerdos de Chapultepec—, y la SAGRADA LUCHA y SACRIFICIO REVOLUCIONARIO que costó miles de vidas durante nuestra Guerra Civil, GARANTIZAN la LIBERTAD de los CIUDADANOS y HABITANTES de la República. Ese es el principal triunfo y contenido democrático y revolucionario de El Salvador como resultado del doloroso parto de NUESTRA LIBERTAD el siglo pasado: nuestra República no es una república orteguista-murillista —travestismo de sandinismo, revolución y socialismo—, ni podemos volver a ser una república bananera sujeta a designios imperiales. Quienes alguna vez arriesgamos nuestras vidas por esta SAGRADA LIBERTAD estamos dispuestos a volver a hacerlo para DEFENDER dicho VALOR.

 

  1. Que el Estado salvadoreño —CUALQUIERA de sus tres poderes— SE ABSTENGA de requerir o inquirir a NINGÚN CIUDADANA o CIUDADANO, independientemente de su filiación o simpatía política sin una orden judicial CONSTITUCIONALMENTE SUSTENTADA. Este PRINCIPIO CONSTITUCIONAL también aboca a los ciudadanos salvadoreños que están invocando el artículo 87 de nuestra Constitución, incluyendo el ciudadano Walter Araujo.

 

  1. Que los jefes de los tres poderes del Estado salvadoreño y los líderes de los principales políticos IMPLEMENTEN a la BREVEDAD POSIBLE MESAS DE DIÁLOGO, donde prevalezcan el RESPETO a la CONSTITUCIÓN POLÍTICA de la República, así como CRITERIOS TÉCNICOS y ÉTICOS para solucionar el actual impase político que enfrenta la nación salvadoreña, y cualquiera otro que se pueda presentar en el futuro.

 

LIBERTAD, IGUALDAD y FRATERNIDAD

Carlos Bucio Borja, Documento Único de Identidad  03453685-5