• Diario Digital | martes, 10 de diciembre de 2019
  • Actualizado 16:46

Y Jehová habló a la Procuradora

Y Jehová habló a la Procuradora

En una ocasión Benjamín Netanyahu dijo que había sido Amín al Husseini, muftí de Jerusalén en los años 30’s quien había sugerido a Hitler en 1941 que llevara a cabo el holocausto judío.

Muchos israelíes respondieron con un humor catarsis a la incomprobable acusación del premier israelí: «que igualmente se habían encontrado pruebas arqueológicas que había un personaje parecido a Mahoma quien habría sugerido a Pilatos crucificar a Jesús».

Las creencias son poderosas. En otra ocasión los aztecas –cuentan los españoles- en solo cuatro días llegaron a sacrificar 80,000 personas. Los sacerdotes exigían sangre humana para el Sol. Habían comenzado sacrificando animales pero los sacerdotes concluyeron que la sangre humana podía y debía ser mucho mejor para que el Sol se moviera y saliera cada día y, así, hicieron la hermenéutica de sustituir animales por humanos: la fiesta de la desolladura de hombres.

¿Indios barbaros? Bueno no solo ellos. El cristianismo que se ve a sí mismo como la fuerza civilizatoria del mundo igualmente desde que se convierten en la religión oficial romana pasando por la primera cruzada en 1096 o el inicio de la inquisición contra los valdenses ha causado la muerte de millones de vidas humanas por el miedo a la herejía religiosa. El comunismo y nazismo, otro tipo de dogmas, también.

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Ahora pretendiéndole ganar a la historia un grupo de religiosos salvadoreños vuelven a la carga con la Puerta del Diablo, que ya antes curas católicos re bautizaron como Puerta de los Ángeles y que por una pagana voluntad popular tercamente siguió llamándose del Diablo y ahora cristianos-evangélicos animan la llamemos de Jesús. ¿Buscábamos prueba antropológica sobre el origen de nuestra falta de identidad nacional?

Si el sitio debiera de tener y recuperar un nombre debería ser como la cosmovisión indígena –que no tiene Diablo- lo llamaba que es, a fin de cuentas, su nombre original. Desde luego esa no es la pensada, esas «herejías» tampoco gustan y menos se promueven.

¿Qué mueve a esta clase de neo-puritanos salvadoreños hacer esta disparatada iniciativa? Una misantropía por la actual sociedad salvadoreña muy característica de estas sectas: han dividido a los salvadoreños en impuros y puros, donde los primeros deben sin misericordia ser perseguidos.

Y en lugar de «transfigurar» al ciudadano educándolo para que abandone lo que muchas de sus iglesias promueven como bendición de Dios: la doctrina de la prosperidad, se empeñan –necios- en hacer algo para lo que no han sido llamados: cambiar el mundo.

¿Acaso ante la canonización de Romero las iglesias no católicas, creadas para detener la teología de la liberación se están quedando vacías de contenido que necesitan demostrar poder al mundo para nuevamente llenar sillas y bancas?

La paradoja con estas iglesias es que olvidan que el mundo cambiará cuando primero conviertan al feligrés y no al revés que es siempre más fácil como el caso de la pastora-procuradora usando al Estado. No siempre en cómo se nombren las cosas está el problema-pecado. En El Salvador quien tiene crisis de fe es el salvadoreño no los lugares.

Corolario:

La intención escatológica de cambiarle el nombre al lugar deriva que en su infinita sabiduría la pastora-procuradora y su corifeo creen eso ayudará a la paz del país, porque ese nombre en la actualidad es un enaltecimiento al maligno y de seguro es debido a ello que El Salvador no encuentra la tan anhelada paz.

Solo falta que algunos de los avivados promotores de la iniciativa anuncien en su mecánica del entusiasmo que esa acción fue revelada por Dios y se presagien grandes castigos a la patria si no se cumple ese mandato.

En la pasada vacación de agosto se redujeron los crímenes pero aumentaron los muertos por accidente de tránsito. Un detallista investigador podría deducir que al salvadoreño cuando no lo matan, él mismo sale a matarse. En El Salvador el problema es el salvadoreño no los lugares. Fatal destino el nuestro.

Por otro lado, interesante seria que la procuradora nos contara como encaja en las funciones sobre Derechos Humanos cambiar nombre a la geografía o división política nacional.

La derecha que fue quien la apoyó para ocupar ese cargo lo hizo con la determinación que no se politizara a favor de la izquierda el accionar de la PDH (¿?) no para que hiciera el ridículo. Seriedad procuradora, seriedad.