El Salvador extradita a Estados Unidos a un prófugo acusado de agresión sexual infantil
La Fiscalía General de la República de El Salvador (FGR), en coordinación con la Policía Nacional Civil (PNC) y la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol), materializó hoy la entrega formal de Carlos Isaac Díaz Mejía o Caleb Isaac Díaz Mejía a las autoridades judiciales de los Estados Unidos. El ciudadano salvadoreño, de 41 años de edad, es activamente requerido por la justicia del estado de Texas bajo graves cargos relacionados con la vulneración y el abuso de menores de edad.
Según la acusación formal emitida por un gran jurado en el condado de Harris, Díaz Mejía enfrenta cargos por agresión sexual agravada contra una menor de 14 años e indecencia infantil. Los hechos punibles que se le imputan ocurrieron presuntamente en enero de 2022 en el área de Sharpstown, una populosa comunidad en el suroeste de Houston. Poco después de que las autoridades texanas iniciaran las indagaciones y emitieran los cargos criminales en su contra, el sospechoso evadió los controles fronterizos y huyó hacia El Salvador para refugiarse y ocultarse de la justicia.
Las investigaciones bilaterales rindieron frutos en abril de este año, cuando unidades de inteligencia policial localizaron el paradero de Díaz Mejía en el distrito de Apopa, al norte del departamento de San Salvador. Tras una serie de vigilancias, las fuerzas del orden ejecutaron una orden de captura internacional con fines de extradición. Desde entonces, el detenido permaneció bajo custodia estricta en el sistema penitenciario salvadoreño mientras se completaban los trámites legales y diplomáticos correspondientes ante la Corte Suprema de Justicia.
Fuentes de la FGR y de la fiscalía del condado de Harris confirmaron este jueves 20 de agosto por la tarde que el procesado ya arribó a suelo estadounidense. De forma inmediata, el imputado fue puesto a disposición de la Corte de Distrito 182 de Texas, donde un juez leerá formalmente los cargos penales en su contra y dictará las medidas cautelares pertinentes antes del inicio del juicio oral. Voceros institucionales destacaron que este procedimiento reafirma los lazos de cooperación jurídica internacional entre El Salvador y Estados Unidos para combatir la impunidad en delitos de alta gravedad.