Estados Unidos

Tribunal de Estados Unidos autoriza al gobierno continuar con la cancelación del TPS para Honduras y Nicaragua

La decisión de una corte de apelaciones de Estados Unidos de mantener la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para hondureños llegó justo después de la reunión entre los presidentes de ambos países, un encuentro que había alimentado expectativas de alivio migratorio.
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Fotos EST/Cortesía y Archivo

La corte de apelaciones de Estados Unidos ha autorizado al gobierno federal avanzar en la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) que ampara a ciudadanos de Honduras, Nicaragua y Nepal, pese a las recientes gestiones diplomáticas entre ambos países centradas en cooperación económica y comercio.

Esta decisión judicial no solo altera las expectativas generadas tras el encuentro entre los presidentes de Honduras, Nasry Asfura, y de Estados Unidos, Donald Trump, en la residencia Mar-a-Lago, sino que sitúa a más de 80,000 personas bajo un escenario de incertidumbre legal y social, marcando un punto de inflexión para miles de familias hondureñas residentes en Estados Unidos.

La sentencia del Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito, emitida el 9 de febrero de 2026, revoca la protección migratoria inmediata que había dispuesto previamente un juez de distrito y establece que el gobierno estadounidense puede ejecutar la cancelación del TPS mientras se resuelve la apelación en instancias superiores. Como resultado, advierte el tribunal, miles de hondureños, nicaragüenses y nepalíes podrían perder la autorización para residir y trabajar legalmente en Estados Unidos, al quedar “la protección temporal sin aplicación para más de 80,000 personas”.

El tribunal fundamentó su veredicto al considerar que el gobierno ha reunido “criterios razonables para concluir que las condiciones en los países afectados han mejorado lo suficiente como para poner fin al programa”. Además, según el fallo, la administración Trump habría acreditado el cumplimiento de los procedimientos legales establecidos, argumento que fue disputado en instancias previas. En cambio, el magistrado de distrito que bloqueó temporalmente la decisión había señalado que el Departamento de Seguridad Nacional podría no haber ajustado completamente su actuación a las normas y alertó sobre posibles motivaciones discriminatorias detrás del cese de este amparo migratorio.

TPS Honduras copia

El TPS es un mecanismo humanitario, establecido por la legislación migratoria estadounidense, que habilita a ciudadanos cuyos países sufrieron catástrofes naturales o conflictos armados a residir y trabajar en el país sin temor a la deportación. Para Honduras, este estatus fue concedido en 1999 tras el huracán Mitch y ha sido renovado de forma periódica. Miles de hondureños han desarrollado sus vidas bajo ese estatuto, pero nunca les garantizó acceso a la residencia permanente ni a la ciudadanía, limitando su estabilidad a la renovación periódica del beneficio.

Con el último fallo judicial, la protección contra la deportación y la autorización para trabajar de quienes dependen del TPS quedan en riesgo de extinción, a la espera de nuevas resoluciones judiciales o medidas administrativas. En caso de concretarse la cancelación, y tras un “periodo de gracia reconocido por ley”, quienes no logren regularizar su situación enfrentarán procesos migratorios, posibilidad de deportación o la opción (más restringida y difícil) de buscar nuevas visas.

En las semanas previas a la resolución, la comunidad hondureña en Estados Unidos, junto con organizaciones migrantes y autoridades consulares, manifestaba un clima de esperanza a raíz de la visita de Nasry Asfura a Palm Beach. Dicho encuentro fue calificado como cordial y productivo, con la “intención de fortalecer la relación bilateral, potenciar inversiones y revisar aranceles”, en palabras del propio mandatario hondureño. No obstante, aunque las negociaciones se centraron en temas de comercio y seguridad, la cuestión migratoria solo fue mencionada de manera tangencial en el comunicado oficial.

La administración Trump insiste en que el TPS no puede prolongarse indefinidamente y sostiene que las causas que motivaron su instauración han dejado de existir, las próximas etapas judiciales y diplomáticas definirán el futuro de un asunto que concentra la atención en ambos países.

Kristi Noem copia
Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos.

El Gobierno de Honduras, bajo la presidencia recién asumida de Nasry Asfura, manifestó su preocupación y desacuerdo, calificándola como una resolución procesal que no constituye un fallo definitivo. El comunicado oficial subraya que la continuidad del litigio podría llevar el caso hasta la Corte Suprema. De acuerdo con la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional, la vía jurídica permanece abierta, por lo que, según las autoridades hondureñas, aún no existe un desenlace irrevocable.

La Cancillería hondureña lamentó de forma expresa la decisión del gobierno estadounidense de mantener la cancelación del TPS para los hondureños, después de haberse presentado argumentos a favor de la permanencia del beneficio. Además, se resaltó que quienes han recibido este estatus han actuado bajo “estrictos controles y auditorías federales,” cumpliendo en todo momento los requerimientos legales.

“El hecho de que los tepesianos hayan permanecido durante años dentro del sistema es prueba irrefutable de una conducta legal intachable”, sostiene el texto difundido por el Ejecutivo hondureño.

El Gobierno de Honduras reiteró que continuará atento al desarrollo del proceso ante las autoridades judiciales estadounidenses, manteniendo el compromiso de defender los derechos y la dignidad de los migrantes hondureños amparados al TPS.

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