• Diario Digital | miércoles, 26 de febrero de 2020
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Judiciales - REINSERCIÓN

Mesero que pasó ocho meses en prisión por su adicción a las drogas: “Estoy arrepentido de todo lo que he hecho"

El juez decidió darle una nueva oportunidad al joven luego de que este admitiera que era un adicto a las drogas pero que estaba arrepentido por los hechos cometidos.

Yo quería pasarla bien en el mundo que andaba supuestamente pero esto no trae nada bueno”, explicó el joven.
Yo quería pasarla bien en el mundo que andaba supuestamente pero esto no trae nada bueno”, explicó el joven.
Mesero que pasó ocho meses en prisión por su adicción a las drogas: “Estoy arrepentido de todo lo que he hecho"

Los ocho meses que pasó encerrado en bartolinas policiales han sido la mejor terapia que recibió un mesero que tras ser absuelto por cargos de portación de drogas aseguró tratará de comenzar una nueva etapa en su vida.

William tiene 25 años de edad, durante tres años laboró como mesero en un restaurante del cual fue despedido luego de ser capturado por agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) quienes le encontraron marihuana y cocaína valorada en $50.

Sin saberlo, ese fue el inicio de un largo proceso de rehabilitación que culminó el pasado 13 de septiembre cuando esposado de manos y píes pidió una nueva oportunidad a la jueza que conoció su caso.

Con el pelo desarreglado y una expresión de cansancio. William hizo un repaso de su vida la cual ha estado marcada por amistades con miembros de grupos delincuenciales que lo influenciaron a tal punto de convertirlo en un adicto. 

Según lo que recordó el joven, la llegada de estructuras criminales a la zona en la que residía facilitaron el acceso a las drogas, ya que dice que estas estaban en cada espacio por donde se caminaba.

Las drogas fueron el refugió perfecto luego de que sus padres se separar a causa de diferencias en la relación cuando apenas tenía 15 años de edad y desde ese entonces las había mantenido como un pasatiempo.

“Yo quería pasarla bien en el mundo que andaba supuestamente pero esto no trae nada bueno”, explicó con una voz pausada el mesero quien según el registro de la Policía Nacional Civil (PNC) no es miembro de pandillas.

En palabras dirigidas al juzgado que lo procesó en la etapa de Sentencia, William manifestó su arrepentimiento, yo trabajo y extraño a mi madrecita. Yo trabajo y mi familia dependen de mi”, declaró.

Tras escuchar la postura de la defensa de William -que pidió trabajo de utilidad como condena- y del fiscal a cargo del proceso, quien solicitó una pena de tres años de prisión, el juez tardó 10 minutos para tomar una decisión.

El tiempo de deliberación del juzgador sirvió para que el mesero con la mirada hacia abajo siguiera reflexionando sobre su vida. Sin moverse, el joven esperó hasta el ingreso del juez quien finalmente ordenó que fuera puesto en libertad. William soltó el aliento y celebró junto con su abogado.

Con una nueva oportunidad él sostiene que desea seguir estudiando gastronomía y conseguir un nuevo empleo así como también el abandono de las drogas a pesar de regresar al mismo lugar donde fue arrestado.

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