• Diario Digital | lunes, 23 de mayo de 2022
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Novedades - Un espectáculo inédito

Primer ministro israelí lleva a tribunales a periodista que aseguró que su mujer lo echó de un coche tras una discusión marital

Netanyahu, de 67 años, y su esposa Sara, de 58, presentaron una denuncia por difamación contra Igal Sarna, un periodista del diario popular Yedioth Ahronot que contó la supuesta pelea entre el matrimonio. 

FILE - In this Dec. 1, 2013 file photo, Prime Minister Benjamin Netanyahu listens to his wife Sara during a meeting with the Roman Jewish Community at the Great Synagogue in Rome. With Israeli elections looming and the region in turmoil, Netanyahu found himself once more enmeshed in a gossipy scandal on Tuesday: Israel's government watchdog released a report into alleged financial malfeasance at the prime minister's residence, while his wife faced criticism for pettiness and possible security breaches after complaining in a video about the shabbiness of the kitchen at their official Jerusalem residence. (AP Photo/Riccardo De Luca, File)
Primer ministro israelí lleva a tribunales a periodista que aseguró que su mujer lo echó de un coche tras una discusión marital

El tribunal de Tel Aviv fue este martes el escenario de un espectáculo inédito, cuando el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu negó en persona que su mujer lo hubiera echado de su coche oficial tras enfadarse con él.

Netanyahu, de 67 años, y su esposa Sara, de 58, presentaron una denuncia por difamación contra Igal Sarna, un periodista del diario popular Yedioth Ahronot que contó la supuesta pelea entre el matrimonio. 

"Eso no ocurrió", declaró Netanyahu ante el juez. "Es tan falso, tan absurdo, ridículo", añadió. 

En 2016, Igal Sarna contó una escena extravagante en su cuenta de Facebook. Según él, una disputa entre Sara y Benjamin Netanyahu obligó a un convoy oficial a detenerse en un arcén de la autopista entre Tel Aviv y Jerusalén, y el primer ministro salió de su vehículo oficial bajo los gritos de su esposa. 

El supuesto mal carácter de Sara, esposa de Netanyahu desde 1991 y madre de sus dos hijos, es un tema de conversación y cotilleo muy apreciado por los israelíes. 

El episodio de la autopista, ya sea cierto o no, habría tenido mucha menos repercusión si el matrimonio no hubiera decidido presentar una denuncia al considerar que Sarna había mancillado su nombre. 

Le reclaman 280,000 de séqueles (71,800 euros).

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