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Roldán Amaya, el hombre que creó la frase “Un tirito a cualquiera se le escapa”, atribuida a d’Aubuisson

Muchos recuerdan a Roldán Amaya por imitar las voces de Roberto d’Aubuisson y monseñor Rivera y Damas, pero además fue un desterrado de la UES, partero acreditado, locutor, periodista, actor de teatro y hasta algo poeta y tuvo mucho de loco.

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Roldán Amaya frente a su venta de libros en el Centro de Gobierno de San Salvador.
Roldán Amaya, el hombre que creó la frase “Un tirito a cualquiera se le escapa”, atribuida a d’Aubuisson

Es difícil encasillar a Roldán Amaya en un oficio. Ha sido de todo un poco pero quizás ha sido más periodista de guerra y post conflicto, y locutor.

Inició su carrera en la radio en 1971, cuando fue contratado para leer noticias en radio Nacional. “Como yo ya era un vicioso de la lectura me gustaba hacerlo en voz alta. Al grado que una vez un amigo que trabajaba ahí me escuchó leer y me dijo que si aceptaba leer noticias, porque yo leía mejor que el periodista que tenían en ese momento, y así fue como entré”, recuerda.

Al entrar al mundo de la radio tuvo que acreditarse oficialmente como locutor, tal como se hacía antes, cuando quienes laboraban en radio tenían que cursar por ley ciertas materias ante el Ministerio del Interior, como técnicas de locución, lectura comprensiva, historia nacional, etc.

Luego fue presentador de noticias en Televisión Educativa, pero también animador en programas de juventud y de la niñez.

Roldán ayudó a que vinieran al mundo… ¿mil niños? Es decir, al mismo tiempo que ejercía locución y periodismo, se desempeñaba como voluntario de la Cruz Roja y llegó a ser acreditado como partero.

Pero la fama quizás le llegó por tener un talento natural para imitar voces, en especial las del desaparecido mayor Roberto d’Aubuisson y del recordado Monseñor Rivera y Damas. Después le seguían otras caracterizaciones como las de José Napoleón Duarte, Armando Calderón Sol y de otras personalidades de la época. Cantaba además como José José, Raphael y otros cantantes de moda.

“Un tirito a cualquier ‘selescapa’”

El dueño de La Constancia en esa época, Roberto Murray Meza, se divertía oyendo sus personajes, por lo que lo contrataba para que imitara al líder arenero. “Un tirito a cualquiera ‘selescapa’”, fue una de las frases que popularizó con la voz del mayor y que luego se le atribuyó al propio d’Aubuisson, hasta hoy.

Recuerda que fue estudiante de la Universidad de El Salvador, de la carrera de periodismo, donde empezó toda su historia. Sin embargo su relación con los grupos revolucionarios fue una de las detonantes para que no fuera bien visto en instituciones de gobierno. Por sus relaciones ideológicas de aquél momento, lo despidieron de Radio Nacional de El Salvador en 1992, cuando estaba Alfredo Cristiani en la presidencia de la República.

Roldán, a los 70 años, es ahora uno de los vendedores más populares del Centro de Gobierno; el universo que por ahí transita lo reconoce de inmediato y le dejan ir bromas. “Vaya maistro, hoy sí le creo todo lo que me ha contado”, dice uno de sus clientes que escucha con curiosidad esta conversación.

Tiene un puesto de libros que se llama “Baúl del Saber” frente al edificio de la Procuraduría General de la República (PGR) en esta capital. “En la vida uno tiene que hacer de todo para sobrevivir y hasta para divertirse”, dice.

Al puesto de libros llegó después de quedarse sin trabajo fijo. “Me quitaron la plaza porque a pesar de que yo trabajaba duro, había de por medio situaciones políticas, incluso, fui perseguido”, señala.

Haciendo una retrospectiva, de los oficios que hizo el que más orgullo le ha dado, asegura, es el de haber sido partero, lo demás, “solo ha sido diversión”.

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