Las autoridades tienen la hipótesis de que las víctimas fueron arrastradas por una corriente marina.
Cuando los socorristas llegaron al lugar, Contreras estaba sentado, tenía las pupilas dilatadas y todavía sostenía el cuchillo en la mano. En el piso de su cuarto habían manchas de sangre.
Según las investigaciones, una mujer de 29 años dio a luz en su habitación y habría lanzado al bebé a la fosa. Está custodiada por la Policía y sería acusada de por homicidio agravado.
Al momento en que llegaron las autoridades a reconocer el cuerpo, lo encontraron sin camisa y tirado en una cama.
Los sujetos, luego de cometer el robo a punto de pistola, escaparon en un vehículo rojo placas P 392-074. Al ser ubicados, atacaron a balazos a los policías.
El hombre, de entre 25 a 30 años, desistió ante el llamado de conciencia que le hicieron otras personas.
Los sujetos sacaron a las víctimas de su vivienda y se los llevaron a otro sector.