• Diario Digital | domingo, 25 de septiembre de 2022
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El Salvador no tiene ley ni estadísticas relacionadas con trasplantes de órganos

Según el presidente del Consejo Superior de Salud Pública, Rosalío Escobar, es una debilidad que tiene el país porque no hay datos oficiales que indiquen cuántos trasplantes se han realizado, ni cuántos médicos están capacitados para realizarlos.

 

Pedro Rosalío Escobar presidente CSSP
El presidente CSSP, Pedro Rosalío Escobar, brindó sus consideraciones respecto a la propuesta de ley del trasplante de órganos.
El Salvador no tiene ley ni estadísticas relacionadas con trasplantes de órganos

Para que los salvadoreños tengan más información respecto al funcionamiento y la aplicación de la ley de trasplante de órganos y tejidos que se discute en la Asamblea Legislativa, el presidente del Consejo Superior de Salud Pública (CSSP), Pedro Rosalío Escobar, hizo algunas valoraciones durante una entrevista con El Salvador Times.

Escobar fue uno de los que dieron vida, durante la gestión de la exministra de Salud, Violeta Menjívar, a la normativa que de momento discuten los diputados.

Asegura que, inicialmente, fue elaborado un reglamento como marco regulatorio para los trasplantes, pero que a petición de Ejecutivo, de la pasada gestión, tuvieron que trabajar en una propuesta más integrada, la cual dio paso al anteproyecto de ley que discuten los diputados.

El funcionario explica que el país en este momento aún se encuentra en una fase de “diagnóstico”, como CSSP comenta que fueron invitados a participar en la asesoría, dado que son una institución reguladora, de todos los aspectos legales para la discusión del proyecto.

En ese sentido, se le consultó ¿Qué ha ocurrido con el tema de trasplantes de órganos en El Salvador?

“El tema de trasplante es un tema bastante delicado y necesario en el país; el trasplante podría ser una terapia que resolvería una gran cantidad de problemas de salud de la población; pero es bastante delicado por las implicaciones que tiene, de hecho ha sido tan difícil su abordaje que a inicios del 2000 había todo un esfuerzo en la línea que se aprobara una ley de trasplante del país, pero en la discusión con los diputados ellos lo redujeron a una reforma al Código de Salud que al final no ha servido para mucho”, comentó.

Esos esfuerzos de los que hace mención el funcionario dieron pie a que en febrero de 2001 se aprobaran reformas al Código de Salud cuando hubo modificaciones del artículo 128, al que se incluyeron una serie de literales, pero que al final según dijo no sirvieron de mucho porque eran normas muy generales.

No obstante, de lo más significativo fue la creación de un Consejo Nacional del Trasplante, el cual fue integrado por un representante del Ministerio de Salud (Minsal), del Consejo Superior de Salud Pública, de la Junta de la Vigilancia de la Profesión Médica, del Seguro Social y de la Asociación de Hospitales Privados.

“Creo que del año 2001 en adelante más o menos funcionó y generó algunos borradores de documentos, pero nunca se aprobó nada. En 2009, que es cuando entramos a la institución (CSSP), creo que entre 2010 o 2012 tomamos la determinación como CSSP de promover que se le diera funcionamiento al Consejo de Trasplante; de hecho, desde entonces para acá, el Consejo de Trasplantes funciona en el CSSP aquí se reúnen. Nosotros corremos con la logística de las reuniones y demás”, manifestó Escobar.

Durante esos días lograron trabajar una propuesta de lo que llamarían Política Nacional de Trasplante, y un proyecto del reglamento para el funcionamiento del Consejo de Trasplantes, aunque fueron aprobados por el Minsal no se concretizaron porque les solicitaron que trabajaran algo más amplio para darle más base legal al tema de trasplantes.

“Pasaron los años y no se aprobó nada, la decisión final se tomó como gobierno anterior fue la de trabajar en un proyecto de Ley de Trasplantes que esa finalmente terminó siendo presentada en la Asamblea Legislativa y actualmente está siendo discutida”, dijo.

Explica que no contar con un marco legal amplio respecto al tema afecta en gran manera al país, sobre todo a los pacientes que requieren de este tipo de tratamientos para sobrevivir.

En El Salvador la única institución que realiza trasplantes, principalmente de riñón, es el Seguro Social. De acuerdo con estadísticas citas por el CSSP cada mes en el Seguro se realizan en promedio 20 trasplantes de riñones, una cifra importante dadas las condiciones del país.

El funcionario agregó que el marco legal sobre el cual se rige el ISSS para realizar los trasplantes están contemplados en el Código de Salud que es el que da soporte jurídico a estas iniciativas.

Sin estadísticas oficiales de trasplantes realizados en El Salvador

En la red de hospitales públicos únicamente el Rosales ha realizado trasplantes, de los que menciona apenas fueron uno o dos. No se sabe con exactitud porque el país tampoco cuenta con estadísticas oficiales en ese sentido.

“Esa es una debilidad del país porque estuve con la Red-Consejo de Trasplantes Iberoamericana, y El Salvador es uno de los pocos países que no reporta nada —estadísticas—, entonces también en el manejo de la información estamos bien mal porque sé que en el Bloom también hacen algún tipo de trasplante pero no hay datos reportados oficialmente”, añadió.

Detalló que a falta de datos oficiales, tanto de hospitales privados como públicos, surgen todo tipo de comentarios —sin confirmar— como por ejemplo, que existen lugares donde realizan este tipo de operaciones en cocheras.

“No hay manejo de estadísticas de que sí hay algunos establecimientos que lo hacen (trasplantes); incluso, de oriente se manejan cosas graves como decir que en el Rosales algunos cirujanos no los hacen pero allá en oriente los hacen hasta en garajes. En realidad nunca ha habido una denuncia, nunca ha habido una investigación sobre eso, pero la gente en la voz popular habla de cosas como esas”, expresó.

Escobar dice que en el ámbito privado, hasta el momento nadie ha solicitado nunca una autorización para dedicarse al trasplante. Tampoco se tiene un registro de cuántos médicos a nivel nacional están capacitados para realizar este tipo de operaciones.

Hizo énfasis en que la ley tiene que dejar bien regulado el tema de donantes entres vivos para evitar que haya comercio de órganos por alguna necesidad económica, actualmente el país no cuenta con un marco jurídico que lo regule, y que por eso temen que alguien caiga en el cometiendo de delitos graves como el homicidio.  

Al hablar de tejidos, también contemplados en la normativa de trasplantes, ingresa al país el llamado hueso liofilizado que es utilizado por ortopedas y odontólogos para tratamientos.

Además de los trasplantes de riñón, en el país se realizan de córneas, que en su mayoría son importadas de Estados Unidos; actualmente es regulado en la Ley de Medicamentos aprobada en 2012; no obstante, la normativa sugería que directamente tenía que ser el Minsal quien autorizara este tipo de importaciones, según el funcionario.

¿Se pueden utilizar los órganos de una persona que muere para trasplante?

De acuerdo con Escobar, es uno de los aspectos más delicados que deben estar bien regulados y especificados, ya que existe mucho desconocimiento del tema.

“Cuando uno habla de donante cadavérico yo he oído expresiones de personas que dicen cosas como ‘Aquí deberíamos de aprovechar el trasplante porque hay montón de muertos, por todos lados hay muertos y entonces deberíamos de aprovechar los órganos’”, explica.

Enfatizó en que el término cadavérico no hace referencia a una persona que muere en circunstancias violentas, como el que es atacado con arma de fuego, porque toda la actividad fisiológica de los órganos también muere y por eso no son utilizables.

“La gente tiene la idea que de cualquier cadáver uno puede extraer órganos, llevarlos y trasplantarlos”, comentó.

Bajo este término, dijo que sí aplican las personas que tienen una muerte cerebral, por ejemplo.

“No es precisamente de un cadáver del que se obtiene el órgano, sino que son personas que probablemente hay en un accidente o una grave lesión y están en una UCI y que han perdido todo el funcionamiento de la mayoría de signos vitales, pero que su cerebro sigue estando vivo. La persona debe  estar con un diagnóstico de que su estado es incompatible con la vida pero que todavía no ha cesado toda su actividad fisiológica”, aclaró.

Aspectos como cuando el ciudadano va a solicitar su DUI y se le pregunta si quiere ser donante son regulados por el Código de Salud; hay legislaciones en otros países que si el ciudadano no da ninguna respuesta se le toman como que sí acepta ser donante. Escobar da su opinión.

“Hay legislaciones que son más extremas donde todo el mundo debe ser donante cadavérico; otro intermedio es que en el registro de ciudadanos el que no dijo nada se entiende que está aceptando que se puede disponer de sus órganos”, manifestó.

En todo caso, la opinión de los parientes de la persona fallecida también es tomada en cuenta.

“Tuve la oportunidad de ver en Argentina cómo funcionaba, el éxito del trasplante está en el tiempo en que usted tarda en extraer el órgano y luego implantarlo en otra persona que debe de ser en cuestión de segundos, minutos. Debe de haber una red de transporte terrestre y aéreo, a pesar que el país es pequeño pero requeriría que haya una organización”, aseveró.

Nuevas autoridades de Salud son claves para poner en marcha el proyecto

Se le consultó al presidente del CSSP si consideraba que las nuevas autoridades podrían modificar algunos aspectos del anteproyecto que la anterior gestión aprobó y que es discutido en la Asamblea.

“Ellos van a tener que participar en la discusión de la propuesta, creo que modificaciones no podrían haber muchas porque es un tema altamente técnico y esté quien esté en el gobierno la técnica del trasplante son parámetros reconocidos internacionalmente, no creo que pueda haber mucha diferencias con lo que está presentado”, opinó.

Sí consideró que probablemente podrían modificar el estilo de la gestión, es decir el tiempo con el que las nuevas autoridades pongan a funcionar el programa de trasplantes a nivel nacional.

Al respecto, la ministra de Salud, Ana Orellana Bendek, estuvo recientemente en la Asamblea Legislativa a petición de los diputados de la Comisión de Salud, para brindar sus opiniones de la nueva normativa.

“Hemos acordado con los señores diputados y diputadas que tenemos que darle más continuidad; esperamos poder tener reuniones conjuntas, más que todo a nivel técnico para que ellos la lleven al pleno lo más completa posible, lo más integral posible y que sobre todo esté armonizada con otras leyes también importantes sobre todo en el tema penal”, declaró la ministra.

En ese último punto añadió que “recuerden que el tema de trasplantes pueden ser, si se dejan abiertos algunos candados, puede dar paso al tema del tráfico de trasplantes. Tenemos que tener todos los candados necesarios y esa ha sido nuestra opinión”.

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